
Boeing empieza a levantar un poco el vuelo en el primer semestre, pues ha ingresado más y ha reducido pérdidas en un 32%. Dos aumentos que han gustado al mercado, pues la cotización sube más de un 2,7%.
El fabricante aeronáutico estadounidense ha tenido unos ingresos semestrales de unos 41.167 millones de euros, lo que supone un 11% más que hace un año. La división de aviones comerciales ha facturado 18.436 millones (+10%), tras entregar 314 unidades (+12%), su mayor alza desde 2018, y su cartera de pedidos ha cerrado el segundo trimestre con más de 6.200 unidades. La facturación del área de Defensa, Espacio y Seguridad ha ingresado 13.267 millones (+17%) y la cartera de pedidos se sitúa cerca de los 75.000 millones por el auge de la Defensa en todo el mundo. Y el sector de servicios globales ha tenido una facturación de 9.425 millones (+4%) por el mayor volumen de operaciones con el Gobierno que preside Donald Trump.
Por su parte, el resultado neto de Boeing ha arrojado unas pérdidas de 382 millones hasta junio, un 32% menores a las de hace un año, gracias, especialmente al mayor nivel de entregas de aviones comerciales. Eso sí, la deuda sigue siendo elevada y ha ascendido a 41.536 millones, al tiempo que mantiene acceso a millonarias líneas de crédito (por valor de 8.800 millones) sin utilizar.
El CEO del fabricante aeronáutico estadounidense, Kelly Ortberg, se ha mostrado satisfecho con el progreso, pero ha reconocido que aún queda “mucho trabajo por hacer”. Recuerden que al grupo se le ha podido denominar ‘el Pupas’, al atravesar la mayor crisis de su historia: dos accidentes que dejaron 346 muertos, la crisis del modelo 737 Max, diversos problemas relacionados con la seguridad y los materiales de otros modelos, recortes de la plantilla, reajustes en las entregas y los procesos de producción, una huelga en sus plantas de EEUU... Además, decidió cambiar su cúpula el 8 de agosto de 2021.
Ahora, junto a los resultados del primer semestre, ha anunciado que el programa 737 ha empezado a adaptar la producción a un ritmo de 47 unidades mensuales en el segundo trimestre, se ha puesto en marcha la producción inicial a bajo ritmo en la línea 737 North en julio y se han completado las pruebas de vuelo de certificación tanto del 737-7 como del 737-10. Además, el programa 777X ha recibido la autorización de la autoridad máxima de aviación civil en EEUU (la FAA, por sus siglas en inglés) para iniciar las pruebas de vuelo de certificación.











