Tenemos todos los componentes para el desastre: España es el país con más desempleados de toda la Unión Europea y de la OCDE, mientras que el absentismo está en máximos: 2.708.600 parados, sumados a los trabajadores con empleos precarios, que dependen de Yolanda Díaz como ministra de Trabajo. Su mente preclara solo complica la situación y un nuevo ejemplo llega con los datos publicados hoy martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE): el coste laboral de las empresas aumentó un 4,0% en el segundo trimestre respecto al mismo periodo del año anterior y se situó en 3.388,15 euros por trabajador y mes. El coste salarial creció un 4,0%, hasta 2.512,68 euros y los otros costes un 4,2%.
Con este incremento interanual del coste laboral, nueve décimas inferior al avance registrado en el primer cuarto del año, se acumulan 22 trimestres consecutivos de alzas.
El coste laboral se compone del coste salarial y de los otros costes. Entre abril y junio, los salarios, todas las remuneraciones, tanto en metálico como en especie, subieron también un 4% interanual en términos brutos, hasta situarse en una media de 2.512,68 euros por trabajador y mes, la cifra más elevada en un segundo trimestre desde el comienzo de la serie.
Los otros costes (costes no salariales) totalizaron en el segundo trimestre 875,47 euros por trabajador y mes, con un repunte interanual del 4,2%.
Pero ahora viene el mayor componente del desastre: mientras que el salario de Juan Español crece un 4%, lo que recaudan Arcadi, Elma y Yoli, se dispara un 4,2%: "las cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social, que aumentaron un 4,2% interanual en el segundo cuarto de 2026". Y ojo, porque esta es la tónica general, el salario sube tímidamente, y encima tiene que hacer frente al aumento del coste de vida y la inflación, pero luego hay una parte del salario, pagada por la empresa, que el trabajador no ve, las cotizaciones sociales, que se las embolsa el Gobierno. Hay que acabar con las cotizaciones sociales, son el mayor lastre para la creación de empleo.
Pero es que para colmo, entre abril y junio se registraron 151.736 vacantes de empleo en España, casi 2.000 más que en el mismo trimestre del año pasado.