Lo que hoy ha determinado la Audiencia Nacional no es, exactamente, la apertura de juicio oral en el caso de la contratación, por parte del BBVA, del comisario de policía José Manuel Villarejo, para grabar a otros banqueros y a periodistas críticos con el BBVA. Uno de esos periodistas fue el director de Hispanidad, Eulogio López, al que, tras haberle grabado conversaciones telefónicas y realizado seguimientos presenciales, Villarejo calificaba como el "hijoputa de Hispanidad", en conversaciones con otro de los imputados, Julio Corrochano, jefe de seguridad del BBVA. 

Lo más 'gracioso' es que el comisario chapucero se refería a una conversación entre Eulogio López y Pizarro, de la que, astutamente, deducía que Pizarro pagaba a López para criticar a FG.... cuando hasta los becarios de periodismo saben que FG era hombre de pocos amigos, pero que formaba un trío sólido con el fallecido César Alierta y... con Manuel Pizarro. De hecho, fue Pizarro quien le aconsejó a FG que fichara a Carlos Torres, entonces en Endesa... a donde le había llevado Pizarro. El comisario no sólo cometía todo tipo de tropelías sino que no aspiraba a nota en metafísica.

El juez instructor, García-Castellón, se cansó de que Carlos Torres arrastrara los pies e imputó a la entidad...  pero no a su presidente. Y ya sabemos que la gran reforma penal de Zapatero quedó en nada: los accionistas del banco pagarán la multa y a correr. Y así, en bolsa, la cotización casi ni inmutarse

Pues bien, que la Audiencia Nacional haya dado un paso definitivo para la apertura de Juicio oral a FG, a la persona jurídica BBVA y a otras 14 imputados, entre ellos directivos del banco, muchos de los cuales actuaron como mera correa de transmisión de la entidad, es una noticia... pero más noticia es que Carlos Torres quede fuera de toda responsabilidad.

Partido a partido: ¿173 años de cárcel para FG y absolución para Carlos Torres? No es de extrañar que FG asegurara, acerca de su sucesor: "Es un contable de cuarta". 

Aquí hay una historia que conviene reseñar: en el primer 'forensic' en el que participa el banco se mantiene la inocencia de Francisco González. Entones FG y Torres eran uña y carne.  

Pero, en un segundo informe, las salvas se vuelven lanzas: Torres cambia de tono y de fondo, deja tirado a su antecesor y nominador, dicen que por consejo del despacho Garrigues y FG monta en cólera, hasta decir que Torres no es más que un contable... y de cuarta división. 

Entonces la defensa de FG también cambia pero ya resulta demasiado tarde. El término más utilizado por FG es el de "traición". Su defensa empieza a recordar que el comisario oblicuo seguía trabajando para el banco cuando el actual presidente era ya CEO de la entidad. Y es verdad, al menos durante dos años. ¿De verdad no se enteró de nada? 

Y todo esto es historia de años porque el BBVA pagó a un comisario chapuzas que concluyó, tras pinchar el teléfono de Eulogio López, que Manuel Pizarro pagaba al director de Hispanidad para que criticara a FG... cuando todo el mundo sabe que Pizarro y Alierta eran los únicos amigos de FG

Otrosí: en esta marejada sorprende el silencio del BCE sobre el BBVA... imputado como persona jurídica. Los chicos de Christine Lagarde no han dicho esta boca es mía, cuando una entidad señera en toda Europa ha sido imputada por delitos graves: ¿qué pasa con eso de la reputación bancaria? 

De hecho, el juez instructor, García-Castellón, se cansó de que Carlos Torres arrastrara los pies e imputó a la entidad...  pero no a su presidente. Y ya sabemos que la gran reforma penal de Zapatero quedó en nada. Me refiero a que fue ZP quien decidió que la persona jurídica podía ser responsable penalmente. Ahora bien, las empresas no delinquen, delinquen las personas. Esto colocó a los tribunales ante una indefinición que llevó a la cárcel a algún empresario, por ejemplo a Gerardo Díaz Ferrán. Ahora bien, llegó un momento en que el Tribunal Supremo pensó que todo consejero o directivo del IBEX podía acabar en prisión y al final, decidió que las empresas pagaran una multa pero que sus directivos no entraran en prisión.

Dicho de otra forma, que los accionistas del BBVA pagarán la sanción por los errores de los directivos y aquí paz y después gloria. Y así, en bolsa, la cotización casi ni inmutarse. 

Carlos Torres tranquilo, dentro de lo que cabe. De hecho, ya está pensando en lanzarse contra -perdón, con- el Sabadell y en el nombramiento de su delfín, que no es Onur Genç.