
La instrucción del caso BBVA-Villarejo por parte del juez Manuel García-Castellón se ha extendido a lo largo de los años, tantos que el magistrado se jubiló poco después de finalizarla. Ahora sólo resta fijar la fecha de celebración del juicio en el que, además de Francisco González (FG) y otros exdirectivos del banco, la propia entidad está imputada.
Y esto en virtud de una ley aprobada por el actualmente imputado José Luis Rodríguez Zapatero, por la que las personas jurídicas también pueden ser querelladas e investigadas y, claro está, condenadas. La cuestión es más compleja de lo que parece, porque las empresas no delinquen, delinquen las personas que pertenecen a esa empresa.
Entonces, si la organización es condenada, ¿quién cumple la pena, porque no pueden encarcelar, en este caso, al BBVA SA? Esa es la cuestión: la responsabilidad recae sobre el directivo o empleado que designe el banco, que puede ser el que acuda al juicio en representación de la entidad en cuestión. En último término, también puede ser el que designe el propio juez. En cualquier caso, podría ser Carlos Torres, la actual responsable jurídica de la entidad, María Jesús Arribas o alguno -o todos- los miembros del consejo de administración, empezando por los más veteranos como Jaime Caruana o José Miguel Andrés Torrecillas.
Eso sí, el banco va a ser juzgado en calidad de responsable civil por haberse considerado durante toda la instrucción que tenía esa responsabilidad, y si hubiera ejercido una mejor defensa, no tan esquiva, nunca hubiese pasado de la instrucción oral. Pero de hecho, el BBVA será la única y primera empresa del Ibex 35 que irá a juciio por el caso Villarejo. Miren ustedes por dónde. Pero para que quede claro, al BBVA le dijo el fiscal en el auto, esta perla: "el BBVA ha sido muy beligerante durante el procedimiento de instrucción, no colaborando nunca en el esclarecimiento de los hechos". Naturalmente, el juez García-Castellón se cabreó y con los indicios que tenía, decidió encausar al BBVA como persona jurídica. En este contexto, el presidente del BBVA, Carlos Torres, evitó este lunes decir quién se sentará en el banquillo de los acusados, representando a la persona jurídica BBVA. Recuerden: quien represente a la encausada persona jurídica BBVA podría enfrentarse a penas de prisón o económicas si finalmente el banco resulta culpable. No es una broma.
Otra cosa es que el BBVA pague su condena con dinero, como responsable civil, y el dinero no es algo que le falte al banco. Pero claro que ha habido personas físicas que, como representantes de empresas, persoans jurídicas, ha entrado en la cárcel. Mismamente, el señor Díaz Ferrán por el caso Marsans.
Eso sí, resulta que en 2023 se produce un cambio jurisprudencial, con el caso Pescanova. Ojo, cambio jurisprudencial, no de la norma. El Supremo dice que cuando se meta en la cárcel al responsable legal y penal de una persona jurídica, tendrá que haber tenido una responsabilidad directa en los hechos. Pero sí, una persona física puede entrar en prisión como representante de una entidad jurídica.
Preguntado al respecto, durante su intervención durante el curso de la UIMP organizado por la APIE y financiado por el propio BBVA, Torres se limitó a señalar que estaban pendientes de que la Justicia se pronunciara y que entonces tomarían la decisión. No, señor Torres: el recurso del BBVA se desestimó en la sala de apelaciones de la Audiencia Nacional. Por tanto, el BBVA se sentará en el juicio, sí o sí.
Por supuesto, para él, como para el CEO, Onur Genç, la entidad no es culpable de nada. Y sobre la instrucción del caso, que ha durado años -demasiados- recuerden el cambio que supuso el segundo ‘forensic’ frente al primero. Hablamos de un primer ‘forensic’ que aseguraba que FG no sabía nada y que la contratación de Villarejo se hizo a sus espaldas. En esos momentos, FG hablaba maravillas de Carlos Torres, su sucesor. El segundo forensic cambió la versión: FG lo sabía todo y era el máximo responsable. Fue entonces cuando el expresidente del banco se refirió a Torres como contable de segunda.
En definitiva, sólo queda por saber la fecha del juicio, pero para Torres es suficiente para no decir quién representará al BBVA, una decisión más que importante. Además, la multa puede ser gorda.
El otro asunto sobre el que no quiso pronunciarse fue sobre el futuro de la participación del banco en Telefónica. Torres se limitó a repetir lo de siempre: se trata de una participación financiera y nada más, es decir, una participación que se limita a la obtención del dividendo correspondiente. Entonces, si eso es así, ¿Por qué tenía el BBVA un representante en el consejo de Telefónica, y no un representante cualquiera, sino el vicepresidente de la compañía?
No, el 5% del BBVA en Telefónica no es una participación financiera, por mucho que Torres se empeñe a hacernos creer que sí lo es.
Para terminar, el lío de las hipotecas, abierto por la CNMC. Aquí Torres fue muy claro: la política hipotecaria del BBVA no depende de las ruedas de prensa.









