En líneas generales, todo seguía igual en el BBVA tras el sonado fracaso de la OPA sobre el Sabadell, hasta los cambios anunciados en la tarde del miércoles y que este jueves justificó el consejero delegado, Onur Genç, uno de los supervivientes, al menos de momento.
Junto a él, en la presentación a la prensa de resultados del primer semestre, se sentó, como ha venido siendo habitual, la directora financiera del banco, Luisa Gómez Bravo, una de las damnificadas de los sorpresivos cambios, que no sólo justificó su relevo, sino que cerró filas con el presidente, Carlos Torres.
“Lo relevante no es si es sorpresa o no, sino que suscribo los cambios al cien por cien”, afirmó, para luego calificar la decisión de Torres de “muy valiente”. “La entidad está mejor posicionada ahora que hace 24 horas”, sentenció. Así da gusto. Los responsables de recursos humanos deberían tomar nota. En cualquier caso, Gómez Bravo seguirá ligada a la entidad como consejera de algunas filiales. Su sucesor al frente del área financiera, a partir del 1 de septiembre, será Gonzalo Rodríguez, actual responsable de Banca Minorista en España.
Genç, por su parte, justificó los cambios con un argumento clásico, de manual: “Necesitamos un empuje adicional para impulsar la nueva transformación que viene con la IA. Tenemos un gran reto por delante y queremos hacerle frente y hemos querido consolidar desde ya un nuevo equipo que nos permita seguir adelante”, explicó.
Se trata, en total, de la salida de ocho ejecutivos y el nombramiento de otros diez, todos de la casa, eso sí, lo que aumenta el comité de dirección hasta 24 miembros, es decir, una locura. Y eso que, según el banco, se trata de una “simplificación de la organización”.
Volviendo a la rueda de prensa, Genç evitó decir quién representará al bano y se sentará en el banquillo de los acusados cuando comience el juicio por el caso Villarejo, en el que la entidad está imputada como persona jurídica y la Fiscalía pide una multa de 181 millones de euros. Por cierto, el CEO desveló que el banco no ha provisionado ninguna cantidad por el juicio. Por el contrario, sigue sosteniendo que la entidad no ha cometido delito alguno.
Más cosas: el BBVA está enfocado actualmente en el crecimiento orgánico, es decir, no contempla ninguna fusión ni ninguna adquisición de algún negocio concreto. Ya veremos. De momento, ni siquiera se plantea replicar la experiencia de Italia y Alemania y entrar en otros mercados de manera digital.
Y en cuanto a los resultados del primer semestre, el banco ganó 6.051 millones de euros, un 11,1% más, de los que el 44,1% proceden de México, el 32,2% de España, el 8,2% de América del Sur, el 7,9% de Turquía y el 7,5% restante del resto de negocios.










