Dos semanas después de la visita del papa Francisco a Marruecos, prevista para los días 30 y 31 de marzo, el Comité Cristiano Marroquí (CCM) envió una carta abierta al papa Francisco, pidiendo la intervención de la Santa Sede sobre un tema muy cercano a su corazón: la libertad religiosa en el país, informa Fides.

Los bautizados representan solo el 1,1% de la población (unos 380.000 de 33,6 millones de habitantes, en su mayoría musulmanes) y son en su mayoría de confesión evangélica. En la carta abierta, publicada por el diario ‘Al Massae’, se denuncian algunas "violaciones de la libertad religiosa de los cristianos" y se acusa a los servicios de seguridad marroquíes de "perseguir a los cristianos con continuas detenciones ilegales".

En el texto, recibido por la Agencia Fides, el Comité afirma que algunos miembros de la policía marroquí "han arrestado, torturado, abusado e incluso privado a algunas personas de documentos de identidad, por haber proclamado su religión o por haberse sumado a oraciones en iglesias clandestinas. Además, las autoridades también han expulsado a cientos de extranjeros acusados de proselitismo”.

El arzobispo expresó su especial aprecio por la valentía y el espíritu de servicio "de nuestros voluntarios de seguridad a las puertas de la iglesia, que no dejaron entrar a los atacantes

En Pakistán, mons. Sebastian Francis Shaw celebró la santa misa ofreciéndola a los mártires de los atentados mortales que se produjeron en las dos iglesias de Youhanabad, en la zona que congrega a más de 100.000 cristianos:  "Cada año, cuando oigo y pienso en la agresión del 15 de marzo de 2015, siento profundamente el dolor que mi pueblo afrontó en Lahore, los recuerdos espantosos me llevan a pensar que no estamos seguros en nuestro país", expresó el arzobispo de Lahore a Fides.

El arzobispo se reunió personalmente con los familiares de las víctimas y de los heridos. "El ataque -destacó- se produjo contra las personas que rezaban, esto es muy doloroso e intolerable. Hoy estoy presente de manera especial para estar con mis hermanos y hermanas que han perdido a sus seres queridos, rezamos juntos por todos nuestros mártires y agradecemos a Dios por haber salvado la vida de más de 1.500 personas presentes en las iglesias".

El arzobispo expresó su especial aprecio por la valentía y el espíritu de servicio "de nuestros voluntarios de seguridad a las puertas de la iglesia, que no dejaron entrar a los atacantes". De hecho, ambos atacantes explotaron en la puerta de la iglesia católica de San Juan y de la Iglesia de Cristo, causando 21 muertos y 80 heridos.

Asimismo Shaw llamó a los cristianos de Pakistán a orar también por las víctimas de los brutales ataques en dos mezquitas de Nueva Zelanda: "Nos entristecen los asesinatos en las mezquitas, especialmente porque eran personas reunidas para orar. Qué Dios las reciba. También oramos por las personas que lloran a sus seres queridos, es una gran pérdida para ellos. Qué Dios los consuele y les dé la fuerza para soportar esta pérdida. Podemos entender el dolor de esa gente, muchas veces los cristianos en Pakistán hemos pasado por ese dolor y todavía sufrimos por él".