• Esta iniciativa cuenta con la adhesión de 70 entidades sociales, organizaciones de Iglesia, congregaciones y comunidades parroquiales de todo el país.
  • En su declaración, afirman con el Papa Francisco que "no hablamos solo de asegurar a todos la comida, o un 'decoroso sustento', sino de que tengan "prosperidad sin exceptuar bien alguno".
  • Y recuerdan otras palabras del Santo Padre:  "No hay peor pobreza material que la que no permite ganarse el pan y priva de la dignidad del trabajo".
Seis organizaciones españolas de inspiración católica, especializadas en el ámbito de justicia social y el trabajo –Cáritas, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica y Juventud Obrera Cristiana— han sumado sus esfuerzos y capacidades para impulsar en nuestro país la iniciativa "Iglesia unida por el trabajo decente", informa Cáritas. Esta iniciativa cuenta con la adhesión de 70 entidades sociales, organizaciones de Iglesia, congregaciones y comunidades parroquiales de todo el país, que comparten el objetivo de defender unos derechos laborales cada vez más precarios y promover en nuestro país una iniciativa de sensibilización y denuncia. Hace ahora un año se celebró en Roma un seminario organizado por el Pontificio Consejo de Justicia y Paz, en el que participaron cerca de treinta delegados de la Organización Mundial del Trabajo y de organizaciones de Iglesia. El seminario sirvió para profundizar en una Declaración conjunta respecto al trabajo decente y a la agenda de desarrollo post-2015. Las organizaciones firmantes consideraban que la erradicación de la pobreza requiere un compromiso del que son responsables los gobiernos, los empresarios y las organizaciones de trabajadores, el sector privado y la sociedad civil. Estos compromisos se basan en la dignidad humana, los derechos y responsabilidades humanas y la solidaridad. Para apoyar esta iniciativa, el 19 de septiembre pasado, y convocados por el Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos (MMTC) y por la Unión Internacional Cristiana de Dirigentes de Empresa (UNIAPAC), se reunieron en Madrid representantes de organizaciones católicas preocupadas y ocupadas en la promoción del trabajo decente, con la intención de secundar los principios y objetivos de la Declaración romana en pro del trabajo decente. En el acto de presentación celebrado en Madrid  -que contó con las intervenciones de Charo Castelló, del Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos; Javier Alonso, de Justicia y Paz; José Luis Saborido, de la Conferencia Española de Religiosos (CONFER); y Joaquín Nieto, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)- se dio lectura a la Declaración de la iniciativa. En ella, se recuerdan las palabras del Papa Francisco: "No hay peor pobreza material que la que no permite ganarse el pan y priva de la dignidad del trabajo". "El desempleo juvenil, la informalidad y la falta de derechos laborales no son inevitables, son resultado de una previa opción social, de un sistema económico que pone los beneficios por encima de la persona". Afirmamos con el Papa Francisco que "nuestro sueño vuela más alto. No hablamos solo de asegurar a todos la comida, o un "decoroso sustento", sino de que tengan "prosperidad sin exceptuar bien alguno". Esto implica educación, acceso al cuidado de la salud y especialmente trabajo, porque en el trabajo libre, creativo, participativo y solidario, el ser humano expresa y acrecienta la dignidad de su vida" (EG 192). La iniciativa recuerda también que "el trabajo es medio imprescindible de realización personal de la propia vocación y reconocimiento de la sagrada dignidad de las personas. Mediante el trabajo construimos la vida social y política y contribuimos al Plan de Dios para la humanidad. Si falta el trabajo, la dignidad humana está herida". Andrés Velázquez andres@hispanidad.com