• Y el beneficio surge de la recuperación de provisiones, porque los márgenes siguen cayendo.
  • Se confirma la alianza entre banqueros y políticos, en detrimento de familias y empresas.
  • El crédito bancario se hundió en 44.000 millones de euros durante el primer semestre. Eso sí, los cuatro grandes bajan menos que la media.
  • La banca está vendiendo hasta la corbata. La guerra del pasivo ha ido un desastre para todos.
  • Y las sucesivas, y exigidas, recapitalizaciones sólo han servido para tapar agujeros.

Es época de volver a ver los resultados del primer semestre ( para ser exactos, del periodo enero-mayo de 2013) de nuestras grandes empresas pues el mes de julio éstas han de acudir a la cita que impone el regulador para presentar cuentas cerradas al final del primer semestre del año.

Antes de que esto se produzca y el baile de números nos vuelva a nublar, me he permitido hacer un pequeño ejercicio y mediante la publicación que hace la patronal bancaria AEB, presidida por Miguel Martín (en la imagen), de los balances de todas las entidades operantes en España, excluidas las cajas convertidas en bancos, atisbar como se pueden presentar los resultados de estas. Otra cosa serán los "maquillajes" con los que algunas, de forma individual puedan obsequiar a sus accionistas para intentar demostrar que lo peor ha pasado ya.

Lo primero que podría llamar la atención es el descenso de las inversiones crediticias -43.680 millones respecto al 2012-. Digo nos 'podría' pero no es más que el barómetro del saneamiento más las restricciones de crédito que están imponiendo nuestras entidades a la economía real. Tampoco se libra el resto de la economía, pues también los depósitos en otras entidades descienden en 22.378 millones. Las cuatro entidades principales de nuestro sistema confirman, como no podía ser de otra forma, esta tendencia, con bajadas en la inversión inferiores al resto del sistema: -3.301 millones frente a 13.402-.

Sólo crece la inversión en deuda pública. La inversión en títulos de deuda ha crecido para toda la banca en 29.047 millones de euros (que será casi toda pública porque no hay detalle), de los que 20.379 millones corresponden a los cuatro grandes.

El "miedo escénico" de nuestra economía queda reflejado en las composiciones del resto de las carteras de inversión. La única que crece es la de "Disponible para la Venta", es decir, la que está en la rampa de salida si surgen problemas de liquidez. Curioso que esta cartera, en los 4G, también descienda de una forma importante, parece ser que todo lo que se pueda vender se vende para mantener la cuenta de resultados.

Los pasivos también están a la baja, ya que en el conjunto de los bancos los depósitos de clientes crecen  en 66.299 millones. El total de Pasivos Financieros desciende en 25.486 millones y, en el total de los cuatro grandes, en 6.238 millones. Todo esto parece indicar un trasvase al resto del sistema productivo de la batalla que se estaba librando por los recursos de clientes hasta que intervino el regulador para paralizarla.

Los Fondos Propios se mantienen, producto de las continuas aportaciones para cumplir con los mandatos y regulaciones sobre recapitalizaciones del sistema, lo que claramente indica que estas nuevas aportaciones de capital, de  momento, solo han servido para absorber pérdidas anteriores.

Por lo que se refiere a los resultados, como las entidades solo están obligadas a informar de forma trimestral, solo podemos comentar los referidos al mes de marzo, que nos dice que crecen en 133 millones de euros, producto de recuperación de provisiones y atípicos ya que el crecimiento del margen de interés continúa siendo negativo.

 

Rodrigo de Silos

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