• Los trabajadores consideran que se trata de un caso claro de deslocalización innecesaria de la producción.
  • La empresa ha informado a los representantes de los trabajadores que dicha producción se traslada a Le Havre.
  • En la fábrica trabajan 76 empleados, pero el grupo pretende también despedir a un centenar de trabajadores pertenecientes a las áreas de marketing, ventas y servicios centrales.
  • Fuentes sindicales señalan que el plan último es trasladar a Polonia la producción, donde los costes salariales son muy bajos.
  • Los trabajadores están empeñados en demostrar que Cádiz es rentable para Imperial Tobacco.
  • Sólo el traslado del tabaco almacenado en Cádiz, en torno a 28.000 toneladas, supondría un coste de 4 millones de euros, según un estudio realizado por los trabajadores.

Altadis, la tabaquera española perteneciente al grupo multinacional Imperial Tobacco, pretende cerrar su planta de Cádiz, una de las industrias con mayor tradición de la ciudad.

El número de puestos de trabajo que se pierden con el cierre de la fábrica es de 76, y aproximadamente un 80 % de ellos reúnen las condiciones necesarias para acogerse a las cláusulas de prejubilación aprobadas por el Ministerio de Trabajo en 2009 para el ERE que afectó a 794 empleados y que contempla posibilidades de prejubilacion e  indemnizaciones de 35.000 euros por cuatro años trabajados, que escalan de cinco mil en cinco mil euros por cada año de más hasta llegar a los 85.000 euros.

Con el plan de reorganización, que es como lo denomina la compañía, se verían afectados un total de 114 trabajadores pertenecientes a las áreas de marketing, ventas y servicios centrales. La lucha de los sindicatos es que no sólo se les apliquen las mismas condiciones que a los 76 de la fábrica de Cádiz, sino que se intente reubicarlos y se pierda el menor número posible de puestos de trabajo. La empresa ofrece bajas incentivadas con una indemnización de 45 días por año trabajado, frente a los 20 que aprobó la reforma laboral, a la cual podrían acogerse bajo el argumento del descenso del consumo de tabaco.  

Desde que Imperial Tobacco se hizo cargo de Tabacalera ha habido un goteo incesante de reestructuraciones y pérdidas de puestos de trabajo en fábricas de toda España.

Raúl Tomé, del comité intercentros de Altadis, señala a Hispanidad que "estamos asistiendo a una deslocalización. Se nos ha informado de que la producción se va a llevar a Le Havre, en Francia". Sebastian Serrano, responsable del sector de alimentación, bebidas y tabaco de Comisiones Obreras está convencido de que la producción "se va a llevar a Polonia, a un centro que va a realizar las mismas funciones que Cádiz".

Los trabajadores de la empresa han realizado un estudio para demostrar que una industria con tanta tradición como la tabaquera -la primera fábrica de tabaco de la ciudad se instaló en tiempos de Felipe V- , aún tiene futuro, y se podría retrasar su cierre al año 2015 y 2016. Uno de los datos que manejan, al que ha tenido acceso Hispanidad, es que sólo el traslado del tabaco almacenado en Cádiz, unas 28.000 toneladas, tendría un coste mínimo de unos cuatro millones de euros.

Sara Olivo
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