• El futuro de TIM, la filial de la italiana en el país brasileño, pasaba por la adquisición de GVT.
  • La posibilidad de una contraoferta para hacerse con la filial de Vivendi es prácticamente inviable tras los resultados obtenidos durante el primer semestre del ejercicio.
  • La situación de TIM ha variado radicalmente: de comprador a disponible para la venta.

Apenas veinticuatro horas después de conocer la oferta de Telefónica por GVT, Telecom Italia señalaba que "ha decidido profundizar sobre las opciones estratégicas en Brasil". Efectivamente, el consejero delegado de la teleco italiana, Marco Patuano (en la imagen), se debe replantear el futuro de su filial, TIM.

Para entendernos: lo que tiene TIM es móvil, y sobre todo voz. No tiene nada -o prácticamente nada- de banda ancha, Internet, fijo o televisión de pago. Por eso, su futuro en el mercado brasileño pasaba por la adquisición de un operador que tuviera presencia en esos mercados. La primera y casi la única opción era GVT, la filial de la francesa Vivendi, por la que Telefónica ha ofrecido 6.700 millones de euros y el 8,3% de Telecom Italia.

Sin duda, el movimiento estratégico de César Alierta ha dejado en el aire la continuidad de TIM. Pensar en una contraoferta está prácticamente descartado, y más después de conocer los resultados semestrales de la matriz, que ha presentado este miércoles. Hasta junio, la deuda financiera neta de Telecom Italia alcanzaba los 27.358 millones de euros, 551 millones más que en diciembre de 2013. Y el Ebitda del grupo descendió un 5,3% respecto al registrado un año antes.

Como se ve, la situación de TIM Brasil ha cambiado radicalmente en apenas un día. De comprador, ha pasado a ser un activo en venta, que puede interesar adquirir al resto de operadores: América Móvil, de Carlos Slim, a la brasileña Oi o a la propia Telefónica. Pero eso es otro cantar.

Pablo Ferrer

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