• Esa es, paradójicamente, la esperanza de que una marca y un sector estratégico vuelvan a manos españolas.
  • Y no hay que olvidar que están en juego también muchas subvenciones.
  • El fondo británico controlará un paquete importante, el 48%, pero no el 52% al que aspiraba.
  • El rácano precio ofrecido no ha convencido ni a los accionistas minoritarios ni a los fondos: sólo acudieron a la OPA la mitad.
  • Aumentar las posibilidades de que el socio industrial prometido por el Gobierno cambie la situación.

El fondo británico CVC tenía unos planes para controlar Deoleo, pero ha fracasado. La razón es muy sencilla: desde su desembarco en abril, cuando compró el 29,9% a Bankia, BMN y la cooperativa Dcoop, aspiraba al control pleno de la mayor aceitera del mundo y es eso precisamente lo que no ha conseguido. Lo único tangible es que las tres cajas que vendieron al fondo que preside de España Javier de Jaime (en la imagen) consiguieron el abono adicional del 4% a su precio de venta, como consecuencia de la 'mejora' en la OPA a la que se vio obligado CVC para ajustarse al "precio equitativo" considerado por la CNMV cuando aprobó la operación. Pero ese 'gesto de generosidad' del fondo, el único, no ha convencido ni a los accionistas minoritarios ni a los fondos de inversión con participación en Deoleo, que tenían la última palabra, como informó Hispanidad a principios de diciembre. Y en esto, como en lo anterior, la razón también en muy sencilla: siguieron la recomendación de no acudir a la OPA porque Deoleo, simplemente, vale mucho más de lo que dice CVC. Y ahí están, para demostrarlo, las positivas expectativas de crecimiento internacional para el aceite de oliva, a medio y a largo plazo, y eso debe ponerse en valor.

En otras palabras, CVC sólo ha conseguido sumar un 18,1% al 29,9% que poseía de Deoleo. O como señalamos desde Hispanidad, al tacaño y al 'pobre' todo le cuesta el doble. Después de nueve meses maniobrando, el fondo británico convenció sólo a la mitad de los accionistas (25,85%, en concreto) a los que se dirigía la oferta de Ole Investment por Deoleo (dueños del 46,07%). CVC controlará, por tanto, el 48,09% de la sociedad.

Está claro que es mucho control, pero insuficiente para hacer y deshacer como tenía previsto. Y es ésta, paradójicamente, la esperanza para que una marca estratégica vuelva a manos españolas. No hay que olvidar que están en juego, además, muchas subvenciones.

CVC se había marcado inicialmente como condición de su OPA que fuera aceptada por el 50% de las acciones, con el fin de controlar el 52%, aunque retiró después esa condición al mejorar el precio de la oferta. Sabía que perdería, como ha ocurrido. Tampoco Deoleo será excluida de bolsa, como pretendía también el fondo británico. En fin, es lo que suele ocurrir cuando se quiere comprar empresas a precio de ganga y a través de paraísos fiscales.

El control del 48% es mucho control, sobre todo si tenemos en cuenta que CVC conoce mucho mejor que en abril, cuando desembarcó, los puntos fuertes y débiles de Deoleo. Pero poco más. No se sabe, como hace un mes, qué accionistas seguirán y que otros pueden llegar. Queda por saber, sobre todo, cómo reaccionará el Gobierno ante este nuevo escenario. De momento, se ha limitado a animar a Unicaja (10,06%), Caixabank (5,28%) y Kutxabank (4,84%) para que permanezcan en el accionariado del grupo a la espera de un socio industrial para la aceitera que no ha encontrado todavía.

Rafael Esparza

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