
De Carles Mulet hemos hablado en más de una ocasión en Hispanidad. Su CV político da para mucho: desde su advertencia sobre que no se puede dejar a perros y gatos en los coches en verano porque no tienen glándulas sudoríparas... y pueden sufrir un golpe de calor a su petición de echar a los curas de los hospitales, o pedir la ilegalización de Abogados Cristianos, pasando por preguntar al Ejecutivo central -eso sí, en plan de coña- qué haría ante un "apocalipsis zombi". Con tanta actividad y tan profunda, ahora entendemos por qué su sueldo era de 83.965,56 euros brutos anuales.
Ahora, Mulet ha vuelto a ser noticia al señalar públicamente y poner reseñas falsas a bares de Valencia con dueños de derechas para pedir su boicot.
En concreto, según es diario, Mulet publicaba en sus redes sociales la foto de Mikkafé -local situado en la calle Luis Lamarca de Valencia- con el comentario de que “el amo de este bar se dedica a insultar en redes a toda la gente de izquierdas y se pone nerviosito si lo comentas en las reseñas”, animando a dejar reseñas negativas, y en otro comentario tachaba al dueño de “desgraciado”. El exsenador de Compromís, muy cercano a Mónica Oltra (exvicepresidenta de la Comunidad Valenciana), puso además al establecimiento una reseña falsa en Google como si hubiera estado ahí y le hubieran dado un mal servicio, calificando al dueño de “grosero” y al bar de “muy ruidoso”.

Por su parte, el propietario del local señalaba: “el exsenador de Compromís está poniendo reseñas falsas, a lo que se ha llegado en este país” y anunciaba incluso acciones legales: “Voy a denunciar también a Carles Mulet, esto ya es demasiado, encima me bloquea para no poder contestarle”.
¿Por qué a la izquierda le gustará tanto señalar?












