Espléndida película de dibujos animados, la de Rey de Reyes. Cuenta la vida de Jesucristo, no sólo su nacimiento en Belén y lo hace con fuerza y explicando, no los hechos, que eso es fácil, sino el significado de los hechos, que en materia de la redención del hombre, resulta un poco más complejo. 

Además, la historia está contada con el Espíritu del viejo San Jerónimo: "Quien no conoce las escrituras no conoce a Cristo". A lo que añado yo, que no soy san Jerónimo: y cuando conoces las escrituras compruebas que todas las piezas encajan y que el rompecabezas se convierte en imagen, nítida e indiscutible.

Gástense un dinero en ir a ver Rey de Reyes y habrá más películas y documentales sobre Jesucristo. Además, se trata de una cinta de dibujos animados que pueden entender también los chavales. 

Y es que los católicos protestamos contra el mundo del espectáculo, y muchas veces con razón, pero luego, cuando ese mundo entra, por fin, en el mensaje cristiano... no lo apoyamos económicamente: somos un poco ratas: Rásquense el bolsillo. 

Por lo demás, aplaudo el 99% de la cinta. Sólo 'un pero': me sorprende que el personaje de la Madre de Dios quede un tanto oscurecido, sobre todo en el pasaje de la crucifixión, al omitir unas palabras vitales: "Mujer, ahí tienes a tu hijo; hijo, ahí tienes a tu madre". Pero el resto, impecable.