Suavidad en las maneras,
en las palabras delicadeza.
Ante injusticias y ofensas,
no se irritaba, ni impacientaba.                          
En dificultades, de externa procedencia,
ni sentimientos de cólera
ni pensamientos de guerra
en su alma se albergaban.                                  
La aspereza, desdenes, humillaciones,
que de otros recibía,
para acrisolar su alma,
su Señor se valía.
Más amable y cariñosa,
nada envidiosa,
delicada en sus acciones.