Isabel Díaz Ayuso, y nada menos que en la residencia particular de Donald, Trump Mar-a-Lago, ha acusado al neocomunismo de convertir algunos países hispanos en narcoestados y ha anunciado que caerán los narcoestados comunistas de Venezuela, estamos en ello, Cuba o Nicaragua... y ha metido a México en la bolsa. 

De inmediato, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, una de nuestras peores y más cínicas ciudadanas, tras asegurar que no sabía si merecía la pena responderle decidió que sí que merecía la pena contestarla y que se trataba de una calumnia, porque "no tienen argumentos".

De calumnia nada, doña Claudia. Calumnia es calificar de genocida a Hernán Cortes y a la gran tarea de los españoles en México, donde liberaron a los mexicanos del yugo homicida esclavista y caníbal de los aztecas, una tarea formidable por la que el tonto de José Manuel Albares le ha pedido perdón.

México son 125 millones de habitantes dominados por las mafias narco, contra las que Claudia Sheinbaum no mueve un dedo que porque no se atreve. Los mexicanos ricos, por ejemplo Carlos Slim, han roto amarras con el Estado y se han credo sus propios ejércitos de Defensa frente a las bandas de criminales narco. Y la presidenta, tiene el cinismo de mirar hacia otro lado y asegurar que se desvive por el pueblo. 

Lo de siempre. Probablemente Ayuso no eligió en el mejor momento ni el mejor lugar para decirlo, pero lo que ha dicho Ayudo, una vez más, es cierto. México es un narco-estado que sufren los mexicanos. Y Claudia Sheinbaum, como buen progre, es la que miente.