El Desayuno Nacional de Oración, la cita anual que desde 1953 reúne a los principales líderes del país para honrar el legado religioso de la primera potencia mundial y promover la unidad de la nación, es uno de los eventos más importantes en Estados Unidos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sido probablemente el inquilino del Despacho Oval que más relevancia ha concedido a este evento en la historia reciente. Ya el año pasado, escasos días después de haber tomado posesión para su segundo mandato presidencial, pronunció un discurso de hondo calado, en el que señaló la fe cristiana y la libertad religiosa como los ejes que guiarían su actuación como líder de la primera potencial mundial. Se recuerda especialmente la frase que pronunció con el siguiente tenor: “Desde los primeros días de nuestra república, la fe en Dios ha sido la principal fuente de fortaleza que late en los corazones de nuestra nación. Tenemos que recuperar la religión”.

Nuevamente, el presidente no ha defraudado en la edición de este año, que coincide con el comienzo de su segundo año en el cargo desde su regreso a la Casa Blanca.

El presidente manifestó que “todos nosotros somos hechos libres e iguales por la mano de nuestro Creador", en relación a los Padres Fundadores de EEUU y criticó el laicismo de muchos presidentes afirmando así: "Muchos presidentes se niegan a decir eso. Se niegan a decir eso... Algunos se niegan. Algunos políticos importantes se niegan a decir la palabra Dios. No quieren decirla”.

Identificó la defensa del derecho a la vida y a la libertad como una atribución divina, y no gubernamental, manifestando: “Yo lo digo, que estamos dotados de nuestros derechos sagrados a la vida, a la libertad, y no por el gobierno, sino por el mismo Dios Todopoderoso".

Trump destacó la importante de la fe, máxime en 2026, año en que se cumple el 250 aniversario de Estados Unidos como nación independiente.

El presidente cargó contra los manifestantes radicales que asaltaron una iglesia en Minneapolis y se refirió al reciente arresto del ex periodista de CNN Don Lemon, acusado por el Departamento de Justicia en enero de violar las leyes federales cuando una protesta que cubría en Minneapolis interrumpió un servicio de adoración.

"Vi su actuación, fue terrible. Intentaron utilizar la libertad de prensa y todo eso para salir de un evento criminal, pero fue algo horrible de presenciar. Y si permitiéramos que eso pasara, no podríamos tener una iglesia… Todo el mundo tendría miedo de ir a la iglesia, y eso no lo vamos a permitir, ¿verdad?”

Trump prometió su administración volvería a convertir “Estados Unidos en una nación sometida a Dios” y celebró el resurgir de la fe cristiana en el país, que ya contamos en Hispanidad: “Algunas iglesias han tenido aumentos del 30%, 50% o incluso 70% en el número de conversos y también en el número de personas que van a la iglesia cada semana”, indicó el republican.

Para celebrar este fenómeno, Trump anunció que el próximo 17 de mayo de 2026 invitará a ciudadanos de todo el país a reunirse en una jornada de oración en el mítico National Mall de la capital federal Washington DC.