Una semana más, Hispanidad realiza una crónica recogiendo las últimas informaciones sobre la persecución -incluso genocidio- contra los cristianos, una realidad silenciada en muchos medios y en muchos gobiernos occidentales.

Esta semana empezamos en Nigeria, donde, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “la libertad religiosa se encuentra gravemente amenazada, principalmente debido a las medidas legales que apoyan la discriminación contra los cristianos en los estados del norte, así como a las atrocidades cometidas en todo el país. Por todo ello, las perspectivas para la libertad religiosa en la nación más poblada de África siguen siendo extremadamente sombrías”. Las palabras se qeudan cortas: en Nigeria se esta`perpetrando una verdadera matanza cristianos por musulmanes sin que el Occidente cristiano mueva un dedo por evitarlo.

Como hemos explicado en otras ocasiones, en ese país operan las milicias islamistas de los pastores musulmanes Fulani o grupos terroristas yihadistas como Boko Haram o la facción del Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP), que se dedican a atacar a los cristianos que, en algunas zonas del país, son "víctimas de asesinatos, violencia sexual y secuestros", sobre todo por parte de los pastores musulmanes fulani que "han robado y destruido las tierras ancestrales de los cristianos, lo que ha dejado a millones de personas sin hogar, sin trabajo y viviendo en campamentos de desplazados internos sin acceso a la sanidad ni a la educación. El número y la ferocidad de los ataques contra las aldeas cristianas han llevado a algunos expertos a concluir que estas incursiones constituyen una apropiación deliberada de tierras con el objetivo de expulsar a los cristianos e islamizar la región”, prosigue ACN.

En ese contexto, ACN entrevistó al padre Félix, sacerdote nigeriano de la diócesis de Zaria, que fue secuestrado en 2022 y sufrió torturas, en forma de palizas y hasta un disparo en el pie: “Las palizas se volvieron casi una rutina. Cuando fui liberado, mi cuerpo y mi cara estaban irreconocibles, llenos de marcas por todas partes”.

“Me secuestraron porque soy sacerdote. Aquel día mataron a todos los hombres que vieron, incluso a niños, unos 52 en total. Yo fui el único secuestrado porque sabían que era el sacerdote”. “Me dispararon porque exigieron un rescate de 100 millones de nairas, una cifra enorme que nuestra parroquia no tiene. La Iglesia no paga rescates; eso es algo muy claro que les dije. Como sacerdotes entregamos nuestra vida a Cristo para lo bueno y lo malo”, afirma el padre Felix.

“Me odiaban por ser cristiano; uno de los comandantes me aconsejó varias veces que me hiciera musulmán. Ese mismo comandante me pidió que le explicara las oraciones de mis libros y le hablé del Rosario. Aproveché esa oportunidad para explicarles qué significa ser cristiano y católico”, cuenta el cura. 

Actualmente, el padre Félix atiende pastoralmente a su comunidad: “Aunque fui herido, puedo ser un sanador para otros contando mi propia historia. A veces la gente viene con problemas, dudando de Dios, y yo les digo que también sentí eso, pero que la fe y la esperanza me mantuvieron. Si yo no me rendí, ellos tampoco deben hacerlo”.

Seguimos hablando en esta crónica sobre cristianos perseguidos de los yihadistas-musulmanes del Estado Islámico, que reconocen abiertamente que persiguen un «holocausto» en África contra los creyentes en Jesús, según su semanario oficial An Naba, recoge La Gaceta. 

En ese panfleto, los islamistas afirman: «Para los cristianos salir de este holocausto es aceptar la triple oferta justa», es decir, convertirse al islam, pagar un tributo o morir. «Esto es lo que los muyahidines siguen ofreciendo a los cristianos de todo el mundo», añaden.

Los terroristas cifran en unos 70 los cristianos que han asesinado en la República Democrática del Congo tras negarse a apostatar de su fe. Aunque otras decenas de cristianos aceptaron el pago de un tributo y fueron liberados.