
Nos parecemos mucho a los romanos, o a la II República española. Vivimos tiempos de persecución en todo el mundo, pero no creo que haya habido otra época donde esa persecución no genere una rebelión -como el golpe militar de 1936 en España- o al menos una contestación social fuera de Roma, como ocurrió durante el imperio romano en las colonias y en el propio Ejército.
Quiero decir que ante la matanza de Nigeria no sólo hay silencio, sino también mentiras.
Silencio: sólo Donald Trump se decidió dar un aviso a los musulmanes que masacran cristianos en Nigeria, con un bombardeo y una advertencia al Gobierno de Lagos para que dejara de cruzarse de brazos. Y sin importarle los intereses norteamericanos en aquel gran productor de petróleo. Al parecer es el único que no se cree, aunque todos lo saben, que no es una pelea unidireccional, no por tierras ni por riqueza, sino porque los terroristas musulmanes de Boko Haram y los filiales del Estado Islámico gozan matando cristianos, violando cristianas, secuestrando y destruyendo iglesias. Es una persecución religiosa.
Y más mentiras: luchas tribales: no, son asesinatos, porque los musulmanes estás armados y los cristianos no. Y porque el gobierno títere de Lagos está trufado de musulmanes. Es decir, participa indirectamente en la masacre de cristianos.
Oiga y esto ocurre en Nigeria, donde los mismos obispos católicos están pidiendo ayuda armada, sí armada. ¿Acaso ha abierto la boca algún primer ministro, por ejemplo de Reino Unido, Alemania, Francia, Italia o España? Sí, para criticar a los norteamericanos, que son unos belicistas, es decir, los únicos que asumen riesgos.
Pero el vídeo, corto, lo explica mucho mejor que yo.









