La Cámara de los Lores ha aprobado la reforma del aborto que pretende el gobierno Starmer: hasta el mismísimo momento del nacimiento. Ahora, hasta los 9 meses.
Recoge el proceso abierto por la Organización Mundial de la Salud (sí, de la salud), la del sin par Tedros Adhanom, que ya ha certificado, en nombre de la salud, la muy salutífera medida de que el derecho al aborto debe ampliarse hasta el nacimiento.
¿Qué es nacer? Pues no deja de ser el traslado de la criatura desde el seno materno hasta su primera cuna, no más de un metro. En esencia no se ha producido cambio alguno, la madre sigue igual y el niño también. Pues bien, ese paso de un metro puede significar la diferencia ente ser una persona, sujeto de derechos... o ser un residuo para quemar.
¡Y nadie se inmuta ante esta barbaridad y salvajada! ¡Qué sociedad más formidable hemos creado!










