De la misma forma que el mejor rey que ha tenido España fue una mujer, Isabel de Castilla, el mejor ser humano que ha existido ha sido una mujer judía: la Virgen María (Jesucristo no cuenta: es verdadero hombre pero también Dios).

El 15 de agosto se celebra la Asunción de María a los cielos. Una semana más tarde, los católicos celebramos la Coronación de María Santísima como emperatriz del universo. El 15 de agosto constituye la fiesta popular más numerosa en España, Tierra de María. Más de 1.200 poblaciones celebran sus fiestas patronales.

La Asunción de María en cuerpo y alma a los cielos pudo tener lugar en los alrededores de la ciudad de Éfeso, en Turquía, en lo que se supone fue la última morada de la Madre de Dios en la tierra. La alemana beatificada por la Iglesia Ana Catalina Emmerick, algunas de cuyas visiones han sido ratificadas por la realidad y en las que se basa La Pasión de Mel Gibson, narra que la Dormición de María tuvo por testigos a 11 de los 12 miembros del Colegio apostólico, venidos de distintas rincones de la tierra.

Es decir, desde la Ascensión, los apóstoles se reúnen alrededor de la Madre de Cristo, siempre en un segundo plano pero siempre obligada, antes y ahora, a capitanear al Cuerpo Místico a lo largo de la historia.

Sí, la Virgen de Agosto es un buen momento para replantearse muchas cosas, salvo que el aturdimiento, signo de la vida actual, nos lleva a pasar por esta fiesta sin más. Mala cosa, sobre todo para un habitante de la Tierra de María, que es la única que puede salvar a una España mortecina.