Quien más quien menos se ha fijado en las reseñas de los usuarios en internet antes de reservar en un restaurante o de comprar un determinado producto. De la misma manera, es práctica común publicar una reseña en Google, tanto si la experiencia ha sido positiva como negativa.

Pues bien, Google anunció este jueves que, a partir de ahora, si detecta un aumento repentino de reseñas no deseadas, “eliminaremos rápidamente el contenido falso, pausaremos las nuevas reseñas en el perfil, alertaremos al propietario del perfil comercial y mostraremos un banner de notificación para informar a los consumidores sobre el motivo de la pausa temporal de las contribuciones”, explicó en un comunicado.

Nadie cuestiona el hecho de que en ocasiones se publican reseñas falsas o que una empresa con mala uva lanza ‘bots’ contra la competencia. Ese es el pretexto utilizado por Google para poner en marcha esta nueva medida, pero en realidad se trata de extender la censura a la aplicación de Maps.

En el fondo, lo que hace Google es proteger a las empresas, algo que comenzó a hacer con más intensidad durante la pandemia, con el cambio de algoritmo. ‘My money, my life’, es decir, no te puedes meter con las grandes empresas -por cierto, ellas adoran a Google- y tampoco puedes cuestionar lo políticamente correcto, tanto lo referente a la salud -como sucedió durante el covid- como a todo lo demás, por ejemplo, la histeria climática.

Como siempre, Google camufla su censura con argumentos que, en principio, firmaría todo el mundo, pero ya no cuela. ¿Qué son bulos? La mentira tiene las patas muy cortas y los usuarios no son tontos. Pero que sea Google la que decida qué reseñas publica y cuáles no…

Es la censura global, en nombre -¿les suena?- de la verdad en la Red. ¿Quién decide lo que es verdad? Google, naturalmente. 

Horas después, el presidente brasileño Lula da Silva y el español Pedro Sánchez -"estamos en la misma frontera", aseguró el primero- están felices con la decisión de Google, que no forma parte de los tecno-oligarcas a los que don Pedro ha vuelto a citar en Barcelona, en la Cumbre hispano-brasileña. Google no, pero Elon Musk es un peligro público.