
La locura identitaria catalana alcanza en no pocas ocasiones el paroxismo.
Por ejemplo, cuando se dedican a espiar a los niños en los recreos para ver si utilizan el catalán, como ha recogido Hispanidad.
Y también, con resoluciones como la publicada el pasado 2 de abril en el Boletín Oficial del Parlamento de Cataluña, una de las cuales “expresa la voluntad de reforzar el uso social de la lengua catalana en el ámbito deportivo” y apoya el “Plan lingüístico deportivo” impulsado por entidades como Òmnium Cultural y la Unió de Federacions Esportives de Catalunya para exigir el uso del catalán incluso en los entrenamientos de los clubes deportivos y también en "competiciones, acontecimientos, canales de comunicación y programas de apoyo en clubes y federaciones".
Al citado «Plan Lingüístico Deportivo» se han adherido clubes como el FC Barcelona, el Español o el Girona, recoge OK Diario.
Lo que no sabemos es cómo se va a tomar el entrenador alemán Hansi Flick, que habla en inglés en los entrenamientos, esta norma -en caso de aplicarse-. O qué cara se le va a poner al canario Pedri por tener que aprender -y usar- catalán. O al jugador inglés Rashford. O al brasileño Raphinha...
Y luego se extrañan de que muchas personas, en España, hayan dejado de ser aficionados del FC Barcelona, por su identificación con los postulados nacionalistas catalanes...
Y el problema de fondo es que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, del PSOE-PSC por más señas, traga con todas estas cosas con tal de hacerse el simpático con el mundo ultranacionalista catalán.









