La Selección Española de fútbol hizo historia ayer al conseguir su segunda estrella de campeón del mundo. Y lo hizo, además, con mucho mérito al tener que superar la violencia de los argentinos. Al parecer, ellos lo llaman ser 'cancheros'. Pero no es más que pura violencia. Y la violencia nunca es buena y menos en el deporte. 

Y precisamente violencia es lo que ayer desplegaron los filoetarras en Navarra y País Vasco, para manifestar su rechazo a la selección española, que se ha convertido en un elemento vertebrador de España y por eso la odian tanto.

En Navarra, en la localidad de Berriozar, una veintena de individuos encapuchados y con el rostro cubierto (o sea, tratando de ocultar su identidad cobardemente) agredieron a unos espectadores que pacíficamente presenciaban el partido en un bar. Los salvajes les lanzaron mesas y sillas y les pegaron con barras y puñetazos. Algunos de los agredidos tuvieron que ser atendidos por sanitarios. La Guardia Civil va a asumir la investigación de estos hechos. 

El portavoz del PP en Berriozar, Daniel Cuesta, lo ha denunciado públicamente: 

Por otra parte, en Bilbao, unos 300 filoetarras mostraron su odio a España, tirando vallas y lanzando objetos contra los aficionados españoles que se concentraron delante de una pantalla de televisión colocada por iniciativa del PP vasco. Los individuos violentos también lograron arrancar los cables de la pantalla, que se quedó sin emisión momentáneamente. La policía autonómica vasca ha identificado a 17 de ellos. 

Asimismo, en Vitoria, otros filoetarras agredieron a un hombre que llevaba puesta una camiseta de España. Efectivos de la Policía Local identificaron a los responsables de la agresión, a los que esperamos que les caigan varios años de cárcel. 

Además, en Eibar, el municipio vasco del que es natural el futbolista de la selección española Mikel Oyarzabal, han aparecido varias pintadas contra el equipo nacional: "Puta España" o "Espainolismoa borrokatu" (combatir el españolismo).