Decíamos en Hispanidad que en su primera encíclica, 'Magnifica Humanitas', León XIV advertía: la inteligencia artificial no es moralmente neutra... y es peligrosa.
En el mismo documento, el Pontífice se centró en el ámbito de la educación, advirtiendo sobre la creciente «fragmentación del conocimiento»: el riesgo de adquirir competencias especializadas en un campo determinado sin ser ya capaces de relacionar la información con un conocimiento más profundo o de mantener un sentido claro del propósito.
En este contexto, la educación católica desempeña un papel esencial al orientar las perspectivas profesionales de los jóvenes y guiar su deseo de conocimiento. El objetivo, explica el Papa, es ayudarlos a "aprender a buscar y amar la verdad, a preguntarse por el sentido de la vida y la dignidad de cada persona". Una tarea nada sencilla, reconoce León XIV, ya que la búsqueda de la verdad requiere no solo estudio y acompañamiento, sino también un fuerte compromiso personal.
El Pontífice recordó que las instituciones católicas deben ser ambientes en los que "la visión cristiana impregne cada disciplina y cada interacción". Se trata de una misión que se nutre de la autenticidad con la que se transmite el "Evangelio vivo", ofreciendo en la fe católica la "visión unificadora que solo la Verdad puede proporcionar".
En el plano práctico y pedagógico, León XIV destacó las crecientes dificultades para evaluar el trabajo de los estudiantes debido a la difusión de la inteligencia artificial. La observación provocó una sonrisa entre los presentes y el propio Papa, quien recordó su experiencia como profesor. Asimismo, invitó a los educadores a adaptar "creativamente" sus métodos de enseñanza para garantizar una formación verdaderamente integral de la persona: “En este sentido, debemos estar dispuestos a invertir generosamente en la educación de las nuevas generaciones. Es esencial que los jóvenes aprendan a relacionarse de manera positiva con las nuevas tecnologías, desarrollando al mismo tiempo los dones y capacidades que Dios les ha concedido para razonar, pensar críticamente y confiar el conocimiento a la memoria, preparándolos así para contribuir de forma responsable a la construcción del mundo del futuro.”











