La relación de los gobiernos de las islas británicas con la libertad de expresión, de pensamiento, de conciencia, de religión o de creencias se está tornando bastante complicada.
Como recogió Hispanidad en su día, el nuevo Gobierno laborista del Reino Unido, que dirige Keir Starmer, aprobó una nueva normativa -Ley de Orden Público de 2023- por la que dentro de un radio de 150 metros desde un abortorio -denominadas 'zonas de contención'- no se puede protestar ni rezar silenciosamente. Así, Keir Starmer reinstaura en Reino Unido los "delitos de pensamiento" al prohibir rezar en silencio ante los abortorios. Al parecer, el laborista tiene el poder de leer la mente…
Contra esta normativa, Alliance Defending Freedom (ADF) UK -una organización legal cristiana que defiende la libertad religiosa- publicó una carta, respaldada por 60.000 firmas, en la que exigía a Starmer “garantizar que el pensamiento nunca sea amortiguado, censurado o criminalizado”.
“La pendiente resbaladiza es clara; si la ley penal nos exige abstenernos de pensamientos ‘ofensivos’ en cualquier lugar, simplemente no hay un punto final lógico”, afirmó ADF UK.
ADF UK recuerda a Starmer que "la oración en silencio no es un delito y el Estado no tiene autoridad para censurar nuestros pensamientos”.
Asimismo, en Escocia, la Ley de Servicios de Aborto de 2024 prohíbe rezar en voz alta en domicilios particulares, si están cerca de los abortorios, porque pueden “causar molestias” al personal sanitario y a las madres, como recogió también Hispanidad.
Pero se acaba de producir un nuevo caso en Reino Unido contra la libertad de expresión, de pensamiento, de conciencia, de religión o de creencias. Y es que las autoridades británicas pretenden arrestar a un pastor cristiano porque sus rezos en voz alta han generado angustia a los musulmanes.
British police want to arrest Christian preacher because his prayers have caused anxiety and distress to Muslims. Allah first. pic.twitter.com/wlZ1TRnTEk
— RadioGenoa (@RadioGenoa) June 14, 2026










