Últimamente el nombre de Juan Soto Ivars está en el foco de la actualidad. Su libro "Esto no existe", sobre las denuncias falsas, le ha granjeado la crítica de activistas feministas quienes -muchas de ellas afirmando que ni se han leído ni se lo van a leer- se dedican a cuestionarlo e, incluso, a pedir la prohibición de su presentación en organismos públicos, por parte de su autor.

Pero, Soto Ivars, inasequible a tal asedio, continúa con su labor, la de mostrar una realidad, la de las denuncias falsas, que -hasta Errejón lo reconoce- sí existen. Es más, el periodista va más allá y al hilo de esta cuestión, vuelve a recordar otro tema relacionado: el de la violencia vicaria. "En el 2024 murieron 9 niños a manos de sus padres por violencia vicaria. Solo según titulares de prensa, por lo menos mataron a 36 niños. Nueve, dijo el CGPJ. Esto es un escándalo, han convertido al niño en una prolongación de la madre"

"Y Olivia, a Olivia la mató la madre para hacer daño al padre. Un caso de violencia vicaria diríamos, ¿no?"

En Hispanidad también hemos hablado sobre la violencia vicaria, bajo el titular: Matar al niño. "Hay 26 niños que no cuentan como víctimas", el 74% de los 35 filicidios cometidos en 2024, recuerda la Asociación Nacional de Ayuda a Víctimas de Violencia Doméstica

Según noticias encontradas por ANAVID -ya que no existen estadísticas oficiales- fueron asesinados 35 niños, ya sea a manos de sus madres, sus padres o a manos de algún familiar cercano.

Y es que, las mujeres también matan o, en otros casos, son cómplices de la muerte de sus hijos. Recordemos, simplemente, el caso del pequeño Lucca, de sólo cuatro años.