Día tras día publicamos casos de okupación y mostramos la caradura y la impunidad de los 'vulnerables' protegidos por el Gobierno, que carga a los ciudadanos con la responsabilidad de mantener a los que no pueden acceder a una vivienda por su gran Ley de Vivienda. Es lo que llamamos 'el escudo social del Gobierno'.

Los últimos en unirse al club han sido los sobrinos de Lucas, que murió hace seis meses a los 82 años, y desde entonces la persona que le cuidaba ha pasado a ser su okupa: “Ha cambiado la cerradura y no se quiere ir”.

La familia explica que la cuidadora iba diciendo en el hospital que era la pareja de su tío, pero la realidad es otra, los vecinos aseguran que la okupa tiene marido y "está ahí dentro con ella". 

La antes cuidadora, ahora okupa, se queja a los sobrinos de Lucas porque, atención, es muy difícil encontrar un piso sin dinero, se ve que lo de trabajar no lo contempla y exige a la familia ayuda económica para dejar la casa. Pero claro, los sobrinos han descubierto que en realidad está alquilando las habitaciones por 350 euros: “Dice que la casa no está okupada, que aquí antes vivía su marido”, cuenta una vecina que habló recientemente con  Ana, la okupa. "Los inquilinos no saben que alquilan un piso okupado porque en todo momento dice que ese hombre era alquilado".

Los sobrinos están desesperados y se niegan a pagar. Espejo Público ha hablado con la familia que ha mostrado el testamento de Lucas, donde pone que quería que esa casa fuera para sus sobrinos: “Ella antes vivía en un piso” comenta su sobrina, por lo que no entiende que alegue no encontrar vivienda y cuando gana “al menos 700€ al mes” por alquilar las habitaciones.  "Ella vivía aquí de lunes a viernes y el fin de semana se iba al piso donde vivía el marido".

Está en recurso porque lo hacemos por lo penal y como ella alega, sin presentar documentación, que era su novia, el juez dice que es civil y lo hemos recurrido". "La justicia va muy lenta".