
Hispanidad viene recogiendo informaciones acerca de la actitud hostil de Occidente hacia sus raíces cristianas.
Por ejemplo, en la inauguración de la Copa América, el predicador Emilio Agüero Esgaib realizó un discurso con referencias al cristianismo, religión mayoritaria en Estados Unidos, y luego fue criticado por ello.
O, por ejemplo, durante la inauguración de los Juegos Olímpicos París 2024 no faltaron mofas y burlas blasfemas contra el cristianismo.
Esas actitudes hostiles hacia sus raíces cristianas contrastan con su benevolencia hacia las manifestaciones públicas en defensa de otras religiones o colectivos. Por ejemplo, cuando en Inglaterra, la Premier League interrumpe sus partidos para dejar a los jugadores musulmanes comer tras el Ramadán.
O cuando el estadio del Bayern de Munich fue iluminado con los colores del colectivo LGTBI.
El último ejemplo se ha producido en Portugal, durante un partido de fútbol en Braga, cuando la policía retiró una pancarta que aludía a las raíces cristianas de esta ciudad:
La policía intervino antes de un partido de fútbol en Braga, Portugal, para retirar esta pancarta, que evocaba el orgullo de la ciudad y sus profundas raíces cristianas, por "no estar relacionada con el deporte".
— Capitán General de los Tercios (@capTercio) February 23, 2026
La Cruz de la Orden de Cristo sería ofensiva para los inmigrantes. pic.twitter.com/uNtvI2Qkjo
Definitivamente, la imbecilidad de Occidente ha alcanzado a Portugal.









