Ayer mismo recogíamos en Hispanidad, la siguiente declaración, durante lacomparecencia de Sira Rego en la Comisión de Infancia y Juventud del Congreso: "Las niñas y los niños no son invasores, son sujetos de derecho. Y los que han llegado solos a Ceuta, además, son víctimas".

A la ministra del ramo le preguntábamos desde este medio si también considera víctimas a las niñas violadas, en los días posteriores al asalto a la Ciudad Autónoma, en las calles.

Mientras, en las páginas de El País, la fiscal jefa de Ceuta afirma: “Hay casi una agresión sexual al día. Hay preocupación”. ¿Y cuál es la solución de Silvia Rojas?: como la ciudad autónoma está al borde del colapso la forma de aliviar el sistema ceutí pasa por distribuir a menores a la península.

También está la ministra de Igualdad, doña Ana Redondo, quien sin mover una sola de las plumas de sus pendientes, declara: 

 

Por su parte, el portavoz de Vox en Ceuta, Juan Sergio Redondo, sostiene que los datos oficiales y las denuncias presentadas no reflejan todo lo que estaría ocurriendo. Durante la entrevista se señala que las denuncias por agresiones sexuales se habrían elevado a 24, pero Redondo asegura a La Gaceta, que existirían más casos que nunca, especialmente entre las mujeres extranjeras que entraron en Ceuta durante la invasión.

 

 

El portavoz de Vox fundamenta su denuncia en conversaciones que asegura haber mantenido personalmente con trabajadores sanitarios del Hospital Universitario. «He podido hablar con algunos sanitarios y me han contado verdaderas barbaridades de cómo han llegado estas chicas destrozadas», afirma. Según Redondo, algunas víctimas reciben asistencia médica por las lesiones sufridas, pero posteriormente no presentan una denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

«Se les atiende porque llegan destrozadas», insiste Redondo, quien llega a asegurar que algunas mujeres habrían llegado «moribundas» al hospital después de sufrir violaciones grupales. El dirigente sostiene que precisamente aquellos episodios que requieren atención sanitaria pero no terminan en una denuncia formal quedarían fuera de las estadísticas conocidas públicamente.

 

 

Redondo asegura que esta situación ha generado un fuerte temor entre parte de las mujeres de Ceuta y las familias con hijas menores. «El temor es absoluto, no quieres que tu hija salga a la calle», afirma. A su juicio, hay familias que se encuentran ante la disyuntiva de restringir las salidas de sus hijas o asumir un riesgo que perciben como creciente. El portavoz advierte también de las consecuencias psicológicas que puede tener mantener durante semanas a menores prácticamente encerradas en sus domicilios.

A este respecto, Policía S.XXI recogía recientemente en sus redes sociales las declaraciones de un inmigrante ilegal marroquí que acababa de asaltar la frontera de Ceuta: "normal que las violen", culpando a los padres de la menor por no esconderlas.

 

Hasta aquí, por el momento, la 'nueva normalidad' de Pedro Sánchez, de la que Ceuta saldrá "mucho más reforzada".