Vox ha denunciado la ofensiva violenta y organizada de grupos de extrema izquierda que, de forma simultánea, han asaltado las carpas informativas instaladas con motivo de la festividad de Sant Jordi en Barcelona, Mataró y Sabadell. En la capital catalana, la violencia de los radicales ha alcanzado su punto más grave con la agresión física a Júlia Calvet, diputada en el Parlamento de Cataluña y portavoz nacional de juventud, quien ha sido señalada y atacada por los enemigos de la libertad mientras cumplía con su deber de representación política.

 

 

Desde el partido se señala que estos ataques no son hechos aislados, sino una estrategia coordinada de las terminales de extrema izquierda para intentar expulsar a Vox de las calles mediante el terror y la coacción. Sin embargo, la formación ha dejado claro que ningún acto de vandalismo o agresión personal frenará su labor en defensa de los catalanes que se sienten abandonados por las instituciones.

 

 

Joan Garriga, presidente provincial de VOX en Barcelona, ha comparecido con absoluta firmeza para denunciar la complicidad de quienes permiten que la violencia campe a sus anchas en Cataluña. Con un mensaje directo a los agresores y a quienes los amparan, Garriga ha sentenciado que la formación se mantendrá en pie frente a cualquier intento de intimidación.