Ad Liberum ha demandado a Newtral y Maldita.es. La asociación aduce un supuesto delito contra el derecho a la información con motivo de su tratamiento de la información sobre las vacunas contra la Covid-19. A la segunda empresa se le imputa también un supuesto delito contra el derecho al honor por haber acusado a este colectivo de abogados de haber generado un «bulo» tan sólo por haber realizado una solicitud oficial de información al Portal de Transparencia. Esta plataforma de factchecking utilizó una información de The Objective sobre 14 lotes para cargar contra este medio y tildó a los demandantes de «negacionistas».

En Hispanidad hemos insistido en que el verdadero objetivo de los verificadores es censurar a los discrepantes según las consignas de lo políticamente correcto. Es decir, castigan a quienes discrepan del Nuevo Orden Mundial (NOM). Por ejemplo, a los católicos

Tal como recoge The Objective, en la demanda se destaca que Maldita no sólo incumplió su propio código deontológico, por cuanto no realizó «las mínimas acciones de contraste» antes de calificar públicamente como bulo la información, sino que actuó de forma «no profesional en un tema tan serio y trascendente como los riesgos y la información de farmacovigilancia». La asociación considera que fueron vulnerados «de forma grave» el derecho de libertad de información y el derecho al honor de Liberum y varios particulares cuando la web Maldita decidió verificar la siguiente información: Sanidad admite que 14 lotes de la vacuna de la covid provocaron 200 muertos en España.

Pastro

Esta información fue replicada con una publicación de la página web verificadora, que no consultó previamente a la asociación ni a este medio, y basó su verificación en la reproducción literal del argumentario de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps).

«No se trata de fallecimientos causados por la vacuna, sino de defunciones avisadas al sistema de notificación de efectos adversos que han ocurrido después de la vacunación […] No es cierto que esos lotes sean tóxicos ni tuviesen un problema de seguridad. De hecho, solo un único lote de vacunas se ha retirado del mercado en España, a 15 de marzo de 2023, debido a la presencia de un cuerpo extraño en el interior de un vial», exponía Maldita como argumento principal.

Esta afirmación se refuta como «rotundamente falsa» en la demanda, por cuanto «en farmacovigilancia no se reportan las defunciones por el mero hecho de coincidir la muerte por cualquier causa con una previa notificación de efecto adverso», sino que «solo se notifica aquella muerte que se sospeche pueda ser debida por el efecto adverso no atribuible a otra causa claramente identificable». «De ser cierto lo dicho por la verificadora, no estaríamos hablando de 199 muertes en 14 lotes sino de decenas de miles de muertes», explica Liberum.

The Objective continúa, sobre la toxicidad de los lotes, la asociación critica que la verificadora «no efectúa un mínimo de investigación sobre cómo se elabora y envasa este medicamento como cabría de esperar de quien se ha autoproclamado en posesión de la verdad de un tema tan complejo como este», expone la demanda, que apostilla: «Maldita no ha investigado el por qué hay lotes que han reportado miles de efectos adversos graves y otros muchos no han reportado ninguno».

En Hispanidad hemos insistido en que los verificadores no denuncian los hechos falsos sino que censuran a los discrepantes. Y censuran según las consignas de lo políticamente correcto. Es decir, castigan a quienes discrepan del Nuevo Orden Mundial (NOM). Por ejemplo, a los católicos.

Y con los verificadores llega la neo-verdad. Es decir, hay juicios ciertos y juicios falsos de la misma forma que hay datos ciertos y datos falsos. El feminismo, la ideología de género o la ecología han creado una serie de juicios falsos que convierten, porque sí, en evidencias científicas. La pandemia sí que existe, como el cambio climático, pero no con la exageración con las que no los presentan ni por la acción del hombre. Exageración, es decir, falsedad, de la que se aprovechan los verificadores de la neo-verdad.