Los que disfrutamos y pasamos un rato entretenido, el pasado año, con la comedia india Bodas y prejuicios (un buen ejemplo de las producciones de Bollywood, los estudios cinematográficos de la India) esperábamos algo más de esta película dirigida por Paul Mayeda Berges, el guionista de Quiero ser como Beckam y de la mencionada Bodas y Prejuicios. Lo cierto es que La joven de las especias es un relato romántico, aburrido y decepcionante que no convence ni como cuento fantástico.

 

La bellísima actriz india Aishwarya Rai (toda una estrella en su país) encarna a Tilo, una joven formada en el antiguo y mágico arte de las especias, con poderes especiales para visualizar el futuro y el pasado de sus semejantes. Tilo trabaja en San Francisco, en una pequeña tienda llamada El Bazar de las Especias, donde encuentra el remedio perfecto para todo el que cruza su puerta. Al igual que sucedía en los Gremlins, esta joven no puede saltarse tres reglas si desea que todo funcione bien: sólo debe utilizar las especias para ayudar a los demás, nunca debe tocar la piel de otra persona y nunca debe abandonar la tienda. Pero cuando aparece ante su comercio un guapo y enigmático arquitecto, la vida de Tilo cambia para siempre

 

Excesivamente lenta e increíble en todo su planteamiento, La joven de las especias es una tontunada romántica que, eso sí, cuenta con una fotografía y una puesta en escena que evoca los mejores anuncios de perfumes.

 

Para: Los admiradores de la bellísima actriz india Aishwarya Rai, a la que podrán ver en muchísimos primeros planos.

 

Juana Samanes