No son pocas las voces que -siempre en privado- piden que salgamos del euro. La respuesta llegó del presidente del Gobierno, quien, en su habitual estilo, advirtió el no pasarán al que últimamente nos tiene tan acostumbrados.

El pensamiento zapateril es muy sencillo: ¿Qué es lo que me puede mantener en el poder? La respuesta, en este caso es: Europa. Y como el euro supone Europa, aunque para España la monedita única haya resultado letal, ZP se rasga las vestiduras y brama: ¡Nunca jamás! Porque Europa vende en las urnas.

Son algunas menos las voces que claman por una nacionalización de la banca. A mí no me gusta estatizar nada. Las grandes empresas son tan nocivas como el Estado, en el sentido de que ambas constituyen un atentado contra la propiedad privada... aunque el Estado siempre es la empresa más grande y con menos controles.

Sinencambio, que dirían en las aldeas castellanas, en el caso de la banca dan ganas de votar a favor, de defender la nacionalización. Por lo menos, debería ser nacionalizado el crédito.

Veamos: como los datos de Invertia, quien a su vez los recoge de las series estadísticas del Banco de España. En los bancos están concediendo (observen el lenguaje: conceden) crédito a sus clientes a un tipo medio (TAE) del 10,34%. No está mal el margen, ¿eh? Y esto con un euribor por debajo del 1,3%. Es cierto que la mora está disparada y que hemos perdido el sentido del gasto, que hay que subir el precio del dinero, pero entones lo que hay que hacer es endurecer el crédito al consumo, no cobrarlo más caro. Además, ¿quién ha dicho que no existe una relación, directa y peligrosa, entre carestía y mora?

¿Qué es lo que están haciendo los bancos con el dinero que se presentan entre sí o con el que reciben del BCE? Pues está comprando deuda del Estado que es un negocio seguro, pero para ese viaje no hacían falta esas alforjas de liquidez ni mucho menos las ayudas públicas. Moviola: si doy dinero público a los bancos para que los repartan entre sus clientes y los bancos pero éstos los emplean en comprar deuda pública habremos construido un perfecto círculo vicioso.

No voy a pedir la nacionalización de la banca pero me quedo a un paso de ello, porque lo de los banqueros españoles no tiene nombre.

Eulogio López

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