La película italiana que nos ocupa Casomai (por si acaso) indaga en los peligros que amenazan, en la actualidad, a cualquier pareja que se plantea  compartir  el resto de su existencia. Para afrontar este asunto al cineasta Alessandro D Alatri se le ocurrió la ingeniosa idea de arrancar el argumento en la propia ceremonia de boda que va a unir a  dos jóvenes profesionales de éxito: Stefania y Tommaso. En ese escenario (una preciosa iglesia), y antes de comenzar la celebración, el sacerdote que va a oficiarla les hace a los contrayentes, e invitados, una provocadora propuesta:   que conozcan todas las dificultades a las que se enfrentará, en el  mundo actual,  una pareja que se ama y que está dispuesta a tomarse en serio el compromiso del amor duradero y de la fidelidad.

 

Como pueden comprender, el desarrollo de la película llega a atrapar al espectador que contempla, junto con los dos protagonistas, una egoísta sociedad  donde todos los factores se combinan para que sea casi imposible lograr un matrimonio feliz.

Casomai  retrata con gran realismo muchas situaciones cotidianas que viven los matrimonios pero tiene, a mi modo de ver, una pega: se muestra, constantemente, el lado más amargo de la convivencia y todo  el sacrificio que implica sacar adelante a unos hijos  por el contrario se hace muy poco hincapié  en dejar claro que, en la vida real, al final, un hombre o una mujer sólo son felices cuando viven pendientes de los demás, de su familiaCuando sus valores personales están por encima de los profesionales. Y es que todo lo que merece la pena cuesta esfuerzo.

A pesar de ello, y del tono pesimista que destila gran parte de la película, Casomai (traducida en España como Comprométete) es una opción cinematográfica interesante,  que debe ser tenida en cuenta. Les adelanto que resulta una película muy apropiada para hacer cineforum.

 

Para: Adultos y jóvenes formados que quieran reflexionar alrededor del matrimonio