El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este martes a las autoridades iraníes si siguen reprimiendo a los manifestantes: "Tomaremos acciones muy severas si hacen algo así. Tomaremos acciones muy severas".

Y, en respuesta a las bravuconadas del régimen islamista, el inquilino de la Casa Blanca añadió:

Trump anunció a los iraníes: “La ayuda está en camino'”.

Mientras, la dictadura islamista sigue ejecutando gente. Hoy tiene previsto ahorcar a Erfan Soltani, un joven de 26 años que fue detenido el 8 de enero durante las revueltas: 

La entidad de derechos humanos HRANA ha elevado la cifra de fallecidos por la represión brutal del régimen de los Ayatolás a 2.571. Aunque opositores iraníes la sitúan en más de 12.000.  

El ministro de Justicia de Irán, Amin Hossein Rahimi, ha declarado en una entrevista ante medios iraníes: “Cualquiera que haya atacado a personas, fuerzas de seguridad o instalaciones y edificios mientras está armado o equipado con materiales explosivos o incendiarios, y haya cometido actos terroristas, ciertamente debe tener prioridad para ser juzgado y castigado”.

En este contexto, emerge la figura de Reza Ciro Pahlavi, primogénito de Mohamed Reza Pahlavi, último Sha de Irán,  que fue derrocado por la revolución iraní el 11 de febrero de 1979.

Reza Ciro Pahlavi no ha ocultado su interés por  regresar al país --actualmente reside en EEUU--  y postularse como posible opción de Gobierno. Además, se muestra muy crítico contra el régimen del ayatolá Ali Jamenei, quien gobierna la república islámica desde 1989: "La libertad de Irán está cerca. La sangre derramada por los hijos inmortales de Irán nos guía hacia la victoria. No estamos solos. La ayuda internacional también llegará pronto. Estén atentos a mis próximos mensajes. Pronto recuperaremos nuestro amado Irán de la República Islámica y celebraremos la libertad y la victoria en todo Irán".