Actualmente Iberia, dentro del grupo IAG, tiene una plantilla de 12.000 empleados. El conjunto del Grupo IAG (International Airlines Group), 77.000. El máximo rector de todo el grupo IAG es el español Luis Gallego, surgido de otra de las filiales de la super-aerolínea: de Vueling.
Ha sido la gran victoria española tras la fusión entre British Airways e Iberia, la compañía de bandera británica y española del pasado.
Ahora, Iberia anuncia un ere 'voluntario' para casi el 10% de toda su plantilla. Es decir, para 1.000 empleados. Dos cuestiones: hablo del 10% porque un ERE es una tendencia siempre al alza. Segundo: pongo la palabra 'voluntario' entre cuernos porque un ERE nunca es voluntario: es obligatorio o voluntario bajo amenaza de reducciones futuras. En las negociaciones de un ERE con los sindicatos no se discute el ERE en sí, eso es indiscutible, sino que se negocian las condiciones del mismo.
Vuelve el virus de las prejubilaciones y se impone el 'low cost', también salarial, así como la chapuza frente al cliente. Y lo mismo ocurre con todo el sector del transporte aéreo
En todo caso, recuerden que la gran reconversión de las aerolíneas fue la de los pilotos, cuando ser un piloto de Iberia (SEPLA) constituía un canto a la egolatría. De hecho, se ganó la batalla cuando llegaron pilotos del este de Europa, tras la caída del comunismo, igualmente capaces y dispuestos a trabajar igual de bien por la tercera parte del salario... que no estaba mal.
Además, la fusión de British e Iberia, una pelea cotidiana, como todas las fusiones trasnacionales, cerró sus sinergias y alcanzó la paz social creciente con la llegada de Luis Gallego... ¿y ahora empezamos otra vez con los EREs?
Porque lo que está planteando Luis Gallego es un ERE innecesario. Quiero decir que la cuenta de resultados de IAG no lo necesita. Es más necesita, lo contrario. Con el ERE de Iberia renace el espíritu de la prejubilación, un virus feroz que ha destrozado muchas compañías europeas, al implantar la sociedad del 25X3: 25 años para formarse, 25 para trabajar y prejubilación a los 50... justo cuando la esperanza de vida crecía. Esto es, una sociedad de clases pasivas y tendente a la vagancia: insostenible.
Además, la reducción de plantilla, en lugar de su formación siempre provoca lo mismo, el gran mal de la economía del siglo XXI: una caída en picado de la calidad en el servicio al cliente. Eso es lo que ocurrirá con Iberia, así como se fomentará una plantilla en precario.
Lo que está planteando Luis Gallego es un ERE innecesario. Quiero decir que la cuenta de resultados de IAG no lo necesita. Es más necesita, lo contrario: menos chapuzas
Todo esto significa, además, que regresa el virus de las prejubilaciones y se impone el 'low cost', también salarial, así como la chapuza frente al cliente. Y lo mismo ocurre con todo el sector del transporte aéreo. Y no: no es una buena noticia.










