En Perú crece la inestabilidad política en los últimos meses...
Recuerden que el pasado 10 de octubre de 2025, la presidenta, Dina Boluarte, fue destituida por medio de una moción de censura, debido a su "incapacidad moral permanente", para hacer frente a la crisis de violencia, criminalidad y extorsiones que afecta al país.
Boluarte fue nombrada en diciembre de 2022, cuando relevó al izquierdista Pedro Castillo (2021-2022) -quien intentó disolver el Congreso en un hecho calificado como inconstitucional o golpe de Estado-, de quien era su lugarteniente por el partido Perú Libre, de orientación marxista-leninista. Pero luego, Boluarte se alió con las fuerzas derechistas del Parlamento para gobernar... y lo hizo hasta que fue destituida por una moción de censura.
Le sustituyó José Jerí Oré -del partido centroderecha Somos Perú-, hasta entonces presidente del Congreso peruano, quien asumió el cargo de forma interina con la promesa de “declararle la guerra al crimen”, hasta las elecciones generales previstas para abril de 2026.
Hace unos meses, Jerí se mostró contrario a legalizar el aborto en Perú. Su posición responde a la formación religiosa que ha recibido y señaló que se considera como una persona “a favor del concebido” que, en líneas generales, no está dispuesto a respaldar el aborto, pero se abrió a hacerlo en circunstancias muy específicas que no precisó: “Hay excepcionalidades muy puntuales que pueden considerarse para reflexionar. Pero yo defiendo la vida del concebido, del que está por nacer”. Además, mostró su respeto a la unión civil, a pesar de tener “principios católicos”.
La noticia de ayer es que Jerí ha sido destituido por el Congreso por medio de una moción de censura que ha obtenido 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones. Las acusaciones para destituir al presidente se han basado en supuesto tráfico de influencias, como la contratación de personas afines y reuniones clandestinas con empresarios chinos.
Según la legislación peruana, el Congreso debe elegir un nuevo presidente interino que ejercerá el cargo de forma transitoria hasta la toma de posesión del ganador de las elecciones generales.
Todo esto sucede cuando quedan menos de dos meses para las próximas elecciones generales que se celebrarán el domingo 12 de abril, en las que serán elegidos: el presidente de la República, vicepresidentes y los representantes al nuevo Congreso bicameral, así como al Parlamento Andino.












