Se sospechaba que la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum era una ultraizquierdista pata negra, pero no que llegase a semejantes niveles. 

Porque, preguntada por el premio Nobel de La Paz otorgado recientemente a la opositora venezolana María Corina Machado, respondió: "La última vez dije 'sin comentarios' y sigo diciendo 'sin comentarios'". Y defendió la "autodeterminación de los pueblos, la no injerencia" y "la decisión de los pueblos de tener a los gobiernos que decidan los propios pueblos".  

De esta manera, Sheinbaum defendió a la dictadura de Nicolás Maduro (de EEUU) de forma totalmente incongruente, pues fue Maduro quien no respetó "la decisión de los pueblos de tener a los gobiernos que decidan los propios pueblos", al perpetrar un pucherazo electoral el 28 de julio de 2024, como demostró la oposición venezolana en esta página web

Hablando de Corina, la opositora venezolana se acordó del Gobierno español por su apoyo a la dictadura chavista: "Con relación al gobierno español, simplemente voy a decir que la historia juzgará, como lo hace hoy el pueblo de Venezuela, lo que ha faltado, que desde luego ha faltado".

¿No le da vergüenza a Pedro Sánchez escuchar esto de una mujer valiente como María Corina Machado, que se enfrenta en su propio país a una de las peores tiranías del mundo actual?

¿Y no le da vergüenza a Claudia Sheinbaum no defender a la opositora venezolana, una mujer que está sufriendo persecución, ni al pueblo de Venezuela, que está sufriendo esa cruel dictadura?