
En cuanto Donald Trump volvió a la Casa Blanca lo dejamos claro, su política energética se centra en el fomento de la autonomía energética del país, a través de la promoción de la extracción de gas y petróleo por medio del fracking (fractura hidráulica), y en la energía nuclear. Trump ha combatido reiteradamente el ecologismo radical de la Administración de Joe Biden y Kamala Harris, y sus nombramientos en este plano revelan la intención del republicano de deshacer el legado de los demócratas en la materia.
Y no todo iba a quedarse en las duchas, cuando Trump anunció que “Me gustaría darme una buena ducha para cuidar mi precioso pelo”. Con un decreto puso fin a las normas de Obama y Biden de ahorro que restringen el número de litros por minuto que se permite que fluyan a través de los cabezales de ducha.
Ahora, tras seis meses en el Despacho Oval, el republicano ha anunciado que este año se eliminarán las regulaciones de gases de efecto invernadero de la era Obama por un valor de un billón de dólares para automóviles, camiones y motores, junto con la impopular función de arranque y parada de los vehículos.
La propuesta es revocar la “Declaración de Peligro” de 2009, que sirve como base legal para una serie de regulaciones climáticas derivadas de la Ley de Aire Limpio. “Con esta propuesta, la EPA de Trump propone poner fin a 16 años de incertidumbre para los fabricantes de automóviles y los consumidores estadounidenses”, aseguró el jefe de la EPA, Lee Zeldin.
Esa ley limita las emisiones de contaminantes atmosféricos procedentes de fuentes que incluyen plantas químicas, servicios públicos y acerías... o coches.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) es la entidad encargada de proteger la salud humana y el medio ambiente en ese país, sin embargo Zeldin asegura que las partes interesadas le han asegurado que "las EPA de Obama y Biden tergiversaron la ley, ignoraron precedentes y distorsionaron la ciencia para… cargar a las familias estadounidenses con cientos de miles de millones de dólares en impuestos ocultos cada año”.
Zeldin afirma que la derogación ahorrará a los estadounidenses hasta 50 mil millones de dólares al año en automóviles más baratos al reducir los estándares de emisiones de gases de efecto invernadero en los vehículos, incluido el mandato de vehículos eléctricos de Biden: “Si se finaliza, la derogación de la Declaración de Peligro y las regulaciones resultantes eliminaría un billón de dólares o más en impuestos ocultos para las empresas y familias estadounidenses”.











