
En esta crónica semanal sobre Hispanoamérica recogemos noticias destacadas ocurridas en la región compuesta por países hermanados en la Hispanidad (que tienen en común su fe cristiana, su cultura y su lengua y cuya patrona es la Virgen del Pilar) y tratando de defender los principios no negociables -vida, familia, libertad de enseñanza, bien común y libertad religiosa- establecidos por el Papa Benedicto XVI para una acción política basada en el humanismo cristiano.
Esta semana empezamos en Cuba donde, después de 67 años de comunismo -el dictador Fidel Castro llegó al poder en 1959- y tras la captura por EEUU del dictador venezolano Nicolás Maduro -uno de los sostenes del régimen cubano-, ahora afronta la presión a la que la Administración Trump está sometiendo a la dictadura cubana, mediante el bloqueo energético.
🇨🇺| Así se ven las calles de la Habana, Cuba, luego de más de 65 años de comunismo puro y duro, calles rotas, basura y edificios destruidos. Pero pronto será liberada por Donald Trump. 🙏🏻 pic.twitter.com/7eZUxBBz4J
— Eduardo Menoni (@eduardomenoni) April 20, 2026
En ese contexto, la archidiócesis colombiana de Bogotá ha llevado a cabo una misión humanitaria y evangelizadora en las comunidades de Guanabacoa y Regla, en La Habana, informa la agencia Fides.
La misión —que se desarrolló del 17 al 20 de julio— llevó material humanitario como medicamentos, gafas, kits de aseo dental, alimentos y otros elementos básicos; pero también se entregaron materiales litúrgicos para las parroquias cubanas.
El cardenal arzobispo de La Habana, Juan de la Caridad García Rodríguez, agradeció la ayuda: “Esta es una Iglesia pobre, débil, como muchas iglesias con escasez de misioneros, de sacerdotes. Pero es una tierra buena del Evangelio”.
“El sentido de esta misión es ser los brazos, las manos abiertas de Jesucristo para acompañar, consolar y anunciar la palabra de Dios a este pueblo tan herido, tan sufrido”, explicó, por su parte, el padre José Manuel Araya, misionero redentorista en la isla. “Necesitan que les bendigamos, que les celebremos la santa misa”. El sacerdote ha destacado que, a pesar de las carencias, “uno percibe la paciencia de la gente, una paciencia sostenida por la fe”.
La hermana Bernardina Montero, presente en Cuba desde hace más de 25 años, señaló la importancia de “hacerles ver que no están solos, que nosotros estamos aquí también para hacer presente a Cristo en ellos y caminar junto con ellos, aunque duela, aunque sea desconcertante alguna de las situaciones que estamos viviendo”.
Pro su parte, monseñor Rubén Darío Hernández afirmó: “Llevamos lo que más pudimos en esta corta misión, celebramos la Eucaristía en medio de esta realidad, porque no hay agua, no hay luz, no hay combustible, tantas cosas materiales para poder tener una vida digna”. Sin embargo, ha añadido: “vimos que si que hay lo más importante, hay esperanza, vimos alegría”.
Nos vamos a otro país asediado por el comunismo, Venezuela, que además sufrió un devastador terremoto el pasado 24 de junio, que causó la muerte de, al menos, 5.346 personas y dejó 16.740 heridos; además, miles de personas quedaron desplazadas, más de 16.300 perdieron sus hogares y otras 28.300 se han quedado con viviendas inhabitables.
En ese contexto, los venezolanos han recibido la ayuda —entre otras— de la organización humanitaria camiliana, Camillian Disaster Service (CADIS) International; y de las Hijas Misioneras de la Sagrada Familia de Nazaret, informa Fides.
Los camilianos han recaudado fondos para comprar artículos de primera necesidad para las comunidades más vulnerables y las familias.
Por su parte, las Hijas Misioneras de la Sagrada Familia de Nazaret van a reabrir su escuela en Caracas en el próximo mes de septiembre, con un sistema de doble turno: por la mañana, clases a sus 500 alumnos ya matriculados; y por la tarde, se impartirá docencia a alumnos de colegios destruidos en las comunidades vecinas.
Nuestro siguiente destino es Chile donde, como recogió Hispanidad, parlamentarios del Partido Republicano (el del presidente José Antonio Kast), y del Partido Nacional Libertario, entre otros, presentaron un proyecto de ley denominado 'Escucha tu corazón', por el que la mujer embarazada podrá negarse a escuchar el latido del corazón de su bebé, pero si eso ocurre, "el médico deberá negarse a practicar la interrupción del embarazo" y dejarlo registrado por escrito en su ficha clínica.
"No puede haber algo menos ideológico que un latido de un bebé y una ley que permita que su latido se escuche antes de su muerte", argumentan los parlamentarios en el proyecto de ley, que añaden que la embarazada debe contar con información "completa y comprensible sobre la naturaleza del acto que autoriza".
En Chile el aborto es legal desde el año 2017 en tres supuestos: riesgo para la madre, inviabilidad fetal y violación. Sin embargo, Kast es declarado provida, al igual que su actual ministra de la Mujer, Judith Marín.
El Arzobispo de Santiago de Chile, el cardenal Fernando Chomali, opinó que "escuchar el latido del corazón de un hijo en el vientre debe ser uno de los momentos más conmovedores de la vida de una madre. Ojalá toda mujer que enfrenta un embarazo difícil pueda contar también con alguien que la acompañe, la escuche y la sostenga".
La novedad esta semana han sido estas declaraciones realizadas por el mismo cardenal Chomali: "Pienso que sería muy bueno que ese latido lo escuchara un médico que se comprometió a curar, a sanar, a preocuparse de la vida”. Enfatizó que los médicos realizan el juramento hipocrático, que implica “hacer lo posible por curar, nunca dañar, y ahí objetivamente se está dañando a alguien, un ser humano”.
Apuntó: “Una persona me decía que con esta actitud mía, digamos, de estar en contra de las tres causales, me iba a echar a medio mundo encima, y me iba a quedar solo. Prefiero quedarme solo, pero no traicionar algo tan elemental como es la verdad, que hay un ser humano inocente, que merece todo el cuidado posible que se le pueda dar, y punto”. Y añadió: "Siempre la mujer podría tener la posibilidad de escuchar los latidos del corazón”, pero aclaró: “que sea obligatorio eso ya sería un tema a discutir”.











