Argentina terminó el año pasado con una una inflación anual del 31,5%.

Se trata de la cifra menos elevada de los últimos ocho años. 

Solo en el mes de diciembre, la inflación en el país sudamericano alcanzó el 2,8%. 

Pero para hacerse una idea de la labor del presidente Javier Milei, quien asumió el cargo en septiembre de 2023, durante al año 2024 la inflación en tasa anual había alcanzado el 118%. 

No obstante aún le queda trabajo por hacer al presidente argentino, pues en el último año, la educación se encareció un 52,3%; los restaurantes y hoteles (42,2%); la vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (41,6%) y la comunicación (35%).