
El presidente de la Junta de Andalucía, el pepero Juan Manuel Moreno Bonilla, ha pedido al Gobierno que resucite la OCON-Sur, unidad especializada de la Guardia Civil contra el narcotráfico en Andalucía. La cerró el ministro Fernando Grande-Marlaska. Pero eso no basta.
La OCON-Sur fue clausurada por Grande-Marlaska en 2022 y todavía no sabemos por qué. A lo mejor es porque eran eficaces.
Desde entonces las bandas de narcotraficantes, sobre todo marroquíes, se han venido arriba. Utilizan lanchas de alta tecnología y armas de gran calibre, amén de submarinos, con las que se burlan de la Guardia Civil o asesinan a sus agentes, como ha recordado la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la asociación mayoritaria dentro de la Benemérita.
🚨 Ya no es cuestión de tiempo. Ya lo han hecho.
— AUGC Guardia Civil 🇪🇸 (@AUGC_Comunica) August 23, 2026
🕯️Jerónimo, Germán, David y Miguel Ángel ya han sido asesinados.
Ahora compañeros tiroteados con fusiles de guerra...
📲Guardias Civiles que encuentran su cara y su casa en los chats del narco.
La pregunta ya no es cuándo…
Por tanto, hay que utilizar al Ejército contra el narco.
Sánchez no está dispuesto a usar el Ejército, ni a mejorar la capacidad de la Guardia Civil y la Policía Nacional, ni tan siquiera a mejorar el avituallamiento, vergonzoso, a los efectivos destacados en Ceuta.
Sur de España: si los narcos tienen armas militares, hay que utilizar armas militares... y al Ejército. El método Donald Trump es el que más éxito ha tenido frente al narcotráfico en Hispanoamérica. Sobre todo en Venezuela.
Es más Colombia y Perú se han unido al Escudo de las Américas, iniciativa de la Casa Blanca contra las redes internacionales de delincuencia, en especial contra el tráfico de drogas.
El narcotráfico marroquí, o sea, Mohamed VI, ha ampliado el negocio: ahora ya no sólo transporta droga: transporta migrantes. Además, se ha despertado la mafia argelina
España, repito, debería sumar al Ejército en contra de las grandes mafias del narcotráfico.
Ahora bien, en España, las redes de narcotráfico del norte de África, encima, han ampliado el negocio. Ahora ya no sólo transportan droga, también transportan migrantes. Por tanto, habría que detener a los migrantes que dejan en el Campo de Gibraltar o en Cartagena y en cuanto el conductor mafioso se dé la vuelta hacia África, dispararle un misil o utilizar un dron asesino. En aguas nacionales o internacionales. En todo caso, tarea del Ejército.
Además, se ha despertado la mafia argelina. Las mafias marroquíes transportan narcóticos y migrantes hacia las playas del campo de Gibraltar o de Cádiz -por no hablar de la ruta canaria-, mientras las mafias argelinas se mueven hacia el este, hacia Levante y Baleares.
Por cierto, no sólo es que Rabat o Argel hagan la vista gorda a las mafias, es que son las mafias.











