David Sánchez dimitió el miércoles de su cargo en la Diputación de Badajoz. La verdad es que se había convertido en un meme, tras declarar ante el juez.
Pero al menos sabe conjugar el verbo dimitir. En su familia deberían aprender de él pero la reacción del Gobierno de su hermano ha sido la de siempre: arremeter contra la ultraderecha que es la que se inventa todos los escandalosos porque, naturalmente el Gobierno no sabe nada.
Hoy no encuentro razones para criticarle.










