Decíamos ayer que la extrema izquierda, y Pedro Sánchez, han saboteado la Vuelta Ciclista a España. El país ha caído en el ridículo, al no conseguir la policía que finalizara la última etapa, celebrada en Madrid... pero el Gobierno se enorgullece de lo ocurrido.

Y, frente a una mayoría aplastante, política y social, que defendía tal espectáculo, una voz discordante, valiente y acreditada (por su papel, precisamente de reputado ciclista), Perico Delgado.

 

Mucho nos temenos que no RTVE no volverá a contar con Perico en una próxima edición de la Vuelta. Y si no, vean como el ente público corta con publicidad a Delgado cuando el exciclista critica a los partidos políticos “q fomentan el odio en un país q se llama democracia” durante las protestas radicales y violentas pro palestinas.