• Precisamente al Islam, que tan bien trata al sexo femenino.
  • La manipulación de las mujeres por las feministas está superando la clásica manipulación de la mujer por revolucionarios.  
  • Diversidad: la gran mentira del homosexualismo.
  • Igualdad: la gran mentira del feminismo.
Felipe de Orleans, rama monárquica francesa, es un personaje para el recuerdo. Masón, jefe de masones, revolucionario contra su primo el rey de Francia, Luis XVI, al que consiguió que los 'iluminati' (es decir, satánicos) condenaran a muerte en la guillotina a su regio primo. Al final, acabó él mismo en el patíbulo, como suelen acabar todos los reyes que se venden a los antimonárquicos pero, en el entretanto, un pelín antes en el tiempo -y esto es lo que viene a cuento-, organizó una marcha de mujeres contra el rey y por la libertad. Bueno, algunos eran revolucionarios disfrazados de mujeres pero este episodio histórico se ha repetido en Washington donde Scarlett Johansson (en la imagen), protagonista principal de la escena se ha subido al atril para ofrecer al mundo su lucha contra Donald Trump, ese machista zafio y grosero que se refirió con desprecio a los genitales de las mujeres. Precisamente Johansson, cuya anatomía, hasta sus más ignotos trozos, es conocida por todo el planeta. ¡Hay que ver cómo se dejaban manipular las mujeres hace 200 años!: igualito que ahora. Cientos de miles de mujeres de todo el mundo contra cientos de millones de mujeres que pululan por el mundo pero, eso sí, encabezadas por las cabezas más majaderas del famoseo cinematográfico y musical, bajo el lema diversidad, igualdad y respeto, por ejemplo al Islam. A ver si lo he entendido. Lo de diversidad es la gran mentira del homosexualismo, dado que a la gente no se le pregunta si desea nacer hombre o mujer, ni tan siquiera se le pregunta si quiere nacer. Tiene la fortuna de nacer y nacer con sexo masculino y femenino. La diversidad consiste, precisamente, en eso: en que hay hombres y hay mujeres. En cualquier caso, ¿quién ha dicho que la homosexualidad ama a  la feminidad? Igualdad: otra mentira, esta vez del feminismo. Nada más diferente a un hombre que una mujer y viceversa. Iguales en dignidad, ciertamente, pero afortunadamente, distintos y complementarios en todos. ¿Respeto al Islam? Mismamente. Ya se sabe: la religión más respetuosa con la mujer. Al final, ya se sabe que el feminismo es lesbianismo, pero no sabíamos que también podía acabar en mentecatez. Eulogio López eulogio@hispanidad.com