Esta joya de Religión en Libertad debe ser leía con detenimiento: primero fue lesbiana, ahora pide a la Iglesia que no ceda, que diga la verdad sobre la homosexualidad. Y ojo, asegura que le educaron en un cristianismo fácil, quizás tibio.
A lo mejor la jerarquía debería hacerle caso a Emanuela.









