Sr. Director:
El fuego ha sido el trágico protagonista de un verano que se recordará por la destrucción de miles de hectáreas de masa forestal en varias provincias, principalmente en las del centro peninsular (Toledo, Madrid, Ávila), con el efecto de la evacuación y confinamiento de miles de personas y la destrucción de innumerables bienes materiales y la muerte de animales.
La intensidad de las labores de extinción, con una mejora en las condiciones climatológicas, ha permitido el control de los focos más graves. Los trabajos y las colaboraciones han sido una señal que vale para todos, políticos, medios de comunicación y sociedad civil: cuando esta situación deje de ocupar las primeras planas no debemos olvidar a quienes ahora afrontan la dura travesía de la reconstrucción (agricultores, ganaderos, selvicultores, forestales).









