- Director
Aaron Horvath y Michael Jelenic - Intérpretes
Chris Pratt, Anya Taylor-Joy, Charlie Day, Jack Black, Keegan-Michael Key, Kevin Michael Richardson (dobladores en la VO) - Nacionalidad
EE.UU.
https://www.youtube.com/watch?v=73ChoYKVMcw
Mario Bros y su hermano Luigi viven tranquillos en el Reino Champiñon pero la encantadora Princesa Peach recibe un mensaje de su olvidado pasado que saca de su zona de confort a todos los amigos. Ello conduce a que se embarquen en un viaje intergaláctico donde volverán a enfrentarse a enemigos despiadados.
El “manitas” más conocido de los videojuegos, Mario Bros, aterriza de nuevo en las salas de cine tras el éxito conseguido, en el año 2023, por Super Mario Bros: La película, que recaudó más de 1300 millones de dólares en la taquilla mundial. Ambas películas de animación, la anterior y Super Mario Galaxy: La película , son el resultado de la unión de dos de las mayores empresas de entretenimiento, una de videojuegos, Nintendo, y otra de animación, Illumination (los creadores de los Minions y Gru) o, si lo prefieren, tienen detrás a Shigeru Miyamoto y a Chris Meledandri.
Todo apuntaba a que este largometraje de animación iba a ser atractivo puesto que ha contado con los mismos profesionales que en la primera entrega: los directores Aaron Horvath y Michael Jelenic y el guionista Matthew Fogel (responsable de las historias de Minions: El origen de Gru, La Lego Película 2) sin embargo aunque como en la película anterior cuenta con una animación de gran calidad en 3D, apabullante e imaginativa en el desfile de personajes y parajes llenos de color que aparecen (en este caso interplanetarios), lo que falla en esta película es la historia que carece apenas de humor. Quizás el único personaje que se salva de esa crítica es Yoshi, el divertido dinosaurio verde compañero de Mario, que protagoniza los momentos más graciosos.
En cuanto a secuencias destacadas, el film resulta simpático cuando las peleas y aventuras de animación en 3D se traducen al scroll del videojuego de Mario Bros de los años 80. En esta ocasión, la forma ha primado sobre el fondo del relato, como si el guionista Matthew Fogel no hubiera estado especialmente inspirado, más aún si tenemos en cuenta que repite la fórmula de “hermanas para siempre” que tan buenos rendimientos le ha dado a los estudios Disney la franquicia de Frozen, a nivel taquilla y merchandising.
Confiemos que esta entrega, digamos floja, sea una anécdota en la trayectoria creativa de los estudios Illumination que nos han brindado, hasta ahora, filmes divertidísimos de humor blanco.
Para: los incondicionales seguidores de Mario Bros.











