• El detonante, la central nuclear de Garoña, que comparten al 50% las dos eléctricas.
  • "Endesa no tiene un compromiso político", ha señalado, en alusión al presidente de Iberdrola.
  • Y no contento con eso, Prado asegura que las desigualdades sociales fueron provocadas, en gran medida, "por la propia crisis y no por las medidas y reformas" aprobadas.
  • Hay que rediseñar el bono social para que se beneficien de él los hogares con "niveles de renta mínimos".
  • Los minoritarios están satisfechos: sólo cinco intervenciones de las que sólo dos fueron de accionistas particulares.
  • Las demás, de los representantes de Greenpeace, Adicae y la plataforma "Por un nuevo modelo energético".
Este martes se ha celebrado la junta general de accionistas de Endesa, en Madrid. Sobre el estrado, todo el Consejo de Administración de la eléctrica, con su presidente, Borja Prado (en la imagen) al frente. En el patio de butacas, muchos directivos, pocos accionistas y muchos sitios vacíos. Del 100% del capital social, en la sala estaba presente el 70,129%. Recuerden que el 70,1% de Endesa está en manos de Enel, y los representantes de la eléctrica italiana estaban, evidentemente, en el estrado y no en el patio de butacas. En total, entre acciones presentes y representadas, ha participado el 86,35% del capital social de la compañía. Ciertamente, la junta ha sido de las más tranquilas que se recuerdan. Ha sido Borja Prado el que ha aprovechado para marcar distancias con Iberdrola y su presidente, Ignacio Sánchez Galán. El detonante, la central nuclear de Garoña, propiedad de Nuclenor (50% Endesa y 50% Iberdrola). El caso es que antes de la junta de accionistas de Iberdrola, Galán se reunió con el sindicato ELA-STV, del PNV, quien le trasladó que Garoña no era viable. El presidente Galán hizo suya la causa, y no dudó en afirmarlo durante la junta de accionistas de la eléctrica, ante el asombro general. Asombro porque el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ya había dicho que alargar la vida de la central no planteaba ningún problema de seguridad. Entonces, Nuclenor hizo números y comprobó que las cuentas no salían. Había que cerrar Garoña. Entonces, el Gobierno Rajoy les pidió que no cerraran y les aseguró que modificaría la remuneración para hacer económicamente viable la prórroga de la central. Todo estaba bien encarrilado hasta que apareció Galán en la junta de Iberdrola diciendo que no, que hay que cerrar Garoña. Se pueden imaginar el cabreo del Gobierno, sobre todo de Álvaro Nadal, responsable de la Oficina Económica de Moncloa. Un cabreo monumental. Y es que, como adelantó Hispanidad en septiembre de 2015, Galán se aproximó a Pedro Sánchez para planear una fusión con Endesa. En ese contexto es en el que hay que entender las declaraciones de Borja Prado durante la junta de Endesa. En su discurso, el presidente de la eléctrica ha hecho una clara apuesta por el Ejecutivo de Rajoy: "No podemos permitir que se perpetúen las desigualdades sociales que, en gran medida, fueron provocadas por la propia crisis y no por las medidas y las reformas implementadas para salir de ella", ha afirmado. Después, en un aparte con los periodistas, vendría la segunda parte. ¿Considera usted la posición de Galán de desleal respecto a Garoña? "Cada uno es como es. Yo no lo haría". "Endesa no tiene un compromiso político", ha señalado, en alusión a su 'compañero' en Nuclenor. Por lo demás, el presidente de Endesa ha instado a los partidos a lograr un Gobierno estable y cuanto antes, "por la estabilidad de nuestro país, por el crecimiento económico y por el descenso del paro". Uno de los temas estrella ha sido el bono social, una buena idea que, sin embargo, no se está aplicando como debería. Y es que, según Prado, hay que modificar los criterios de reparto para que el descuento del 25% se aplique a los hogares que realmente lo necesiten, los que cuenten con unos "niveles de renta mínimos". Y como hemos señalado al comienzo, la junta se ha desarrollado por cauces tranquilos. Los minoritarios están satisfechos con las decisiones del Consejo de Administración. Sólo ha habido cinco intervenciones: dos minoritarios y tres representando a Greenpeace, a Adicae y a la 'Plataforma por un nuevo modelo energético'. Pablo Ferrer pablo@hispanidad.com