La excepcional evolución bursátil de la banca parece haber llegado a su fin y el primer banco en recibir el castigo ha sido Unicaja, el más pequeño de los cotizados. La entidad, que en los últimos doce meses se ha revalorizado más de un 100%, cae este martes cerca de un 5% frente a un Ibex prácticamente plano. La bajada de tipos de interés por parte del BCE no le ha sentado bien al sector, como es lógico, incluida Unicaja, que cerró 2025 con un margen de intereses de 1.495 millones de euros, 43 millones menos que en 2024 o, lo que es lo mismo, una reducción del 2,8%.
Dicho esto, los resultados de Unicaja de 2025 no sólo no han sido malos, sino que han sido históricamente positivos. La entidad que dirige Isidro Rubiales cerró el ejercicio con un beneficio bruto de 902 millones de euros, un 10,4% superior al del año anterior que, tras abonar 268 millones del impuesto de sociedades, se quedó en 633 millones, un 10,5% más que en 2024. Es un beneficio récord.
Por cierto, Unicaja abonó un total de 371 millones de euros en impuestos, al Estado, frente a los 175 millones que destinó a la Fundación Unicaja. “Son muchos impuestos”, sentenció Rubiales este martes, durante la presentación de resultados. Y es que lo que recauda el Erario Público es dinero que el banco no puede destinar a la obra social de la Fundación.
Volviendo a la cuenta de resultados, las comisiones aumentaron un 2,8%, hasta los 527 millones. La clave estuvo en el crecimiento de los activos bajo gestión, principalmente fondos de inversión, cuyas comisiones netas crecieron un 19,6%. El margen bruto alcanzó los 2.095 millones, un 2,6% más que en 2024.
La otra clave del ejercicio, y del resultado, fue la reducción del 37,9% de las provisiones, que alcanzaron los 120 millones de euros.
En el plano comercial también hay buenas noticias, con un aumento de clientes-nómina del 9%. Por otro lado, la concesión de hipotecas aumentó un 30%, aunque el saldo neto siguió reduciéndose respecto al cierre de 2024. Unicaja está teniendo mucho cuidado para no pillarse los dedos con crédito hipotecarios no rentables y hace bien. Así y todo, en el cuarto trimestre, el stock de hipotecas creció, poco, pero creció. El 60% del crédito total del banco es hipotecario.
La caída en bolsa de Unicaja coincide, además, con el anuncio del aumento del dividendo, que pasará del 60 al 70% de pay-out, al que habrá que añadir otro 25% de dividendo complementario. No ha sido suficiente para los analistas, que han considerado poco ambiciosas las previsiones para 2026, a pesar de la revisión al alza realizada por el banco, que incluyen un beneficio acumulado de 1.900 millones hasta 2027, frente a los 1.600 millones previstos en el plan estratégico original.
A todo esto, Unicaja, cuyo máximo accionista es la Fundación Unicaja con un 30,2% del capital, no sólo no contempla fusionarse sino que tampoco ve, en el corto plazo, operaciones corporativas en España, tras la fracasada OPA del BBVA sobre el Sabadell. Ahora toca un periodo de calma. La entidad, eso sí, está analizando ampliar su presencia en España, algo que podría hacer únicamente a través de canales digitales. En Cataluña, por ejemplo, anda muy escasa.










